martes, 4 de mayo de 2010

Sentí

Por Julio Andrés PaganoSentí No importa dónde te encuentres. Escucharás mi tambor. Su intenso y palpitante sonido te hará vibrar. Te hará movilizar. Te llevará hacia tu cielo interno, donde verás volar a una majestuosa águila bajo un radiante arco iris. Sus alas, desplegadas en dirección al Sol, vienen a recordarte que existe la magia del vuelo sagrado.

Sólo es necesario confiar. Sólo es necesario abrir bien el corazón, cambiar la percepción y apreciar la vida desde el alma. Sé que podés hacerlo. Sentí. ¿Acaso te preguntás por qué se presenta el águila? Viene en sutil respuesta a tu pedido de una nítida señal que te aliente a continuar dando pasos.

Por más que todavía el paisaje esté gris, la ves cruzar el cielo mostrándose segura, armónica y victoriosa. Sabe que ya están despuntando los primeros rayos que vibracionalmente transformarán este escenario mundial de atrocidades en un marco, propicio, donde floreceremos si nos abrimos y fluimos en la frecuencia del amor.

El ritmo del tambor te cuenta que al igual que nosotros, el águila hizo su elección. Fiándose de su naturaleza interna, atravesó una formidable transmutación que le permitió renacer y volver a disfrutar de la libertad del vuelo. Cada etapa que vivió fue extenuante, al punto de sentir que podría morir.

Ahora vemos, en la gracia de su triunfal vuelo, que tanto esfuerzo bien valió cada instante de sacrificio y dolor. Su mensaje es claro: hay que confiar y sentir que se puede. Sentir es vivir. Sentir es seguir peregrinando por amor aunque a veces duela. Sentir es iluminar con todas nuestras fuerzas.

Es comprender que no tenemos todas las respuestas, sin embargo asumimos, porque así lo sentimos, que hay un propósito más elevado por el cual pisamos este bendito suelo. Sentir es reconocer que al trascender nuestros prejuicios, la vida se revela como una sabia escuela que nos prepara para volar hacia un mundo más diáfano, sensible y humano.

Donde quiera que estés, en el inmortal sonido de este enérgico tambor escucharás mi clamor alentándote a que sientas. Sólo sintiendo podemos amar. Sólo sintiendo podemos volar y así redescubrir que vibramos en la misma trama luminosa. Estas son tus palabras manifestándose en la esencia del águila que representa la grandeza de nuestro espíritu.

Alumbremos por amor. Despertemos ahora a nuestras partes dormidas. Mi corazón late en el tuyo. Somos Uno. Sentí.

1 comentario:

Luz del Alma dijo...

Gracias Elvira por compartir este texto de Pagano, me encanta!
Somos uno y nos vamos encontrando, "sintiendo".
Abrazo de luz, Mirta