sábado, 31 de diciembre de 2011

2012: ¿esperar... o actuar?

2012: ¿esperar... o actuar?Momentos antes de cerrar la última hoja de un calendario que llegaba a su fin, un misterioso ángel se acercó sigilosamente hasta mi escritorio, y dejó este mensaje. Lo transcribo tal cual para ti:

“La travesía continúa. No has llegado más que a otro portal. Tu viaje de retorno marca todavía varios altos en el camino. No desesperes, cada día te acerca más a casa. Aún se perciben en tu sendero, dudas y temores que vencer. Apegos y deseos de control que superar. Todos, engaños del ego que resiste a darse por vencido. Tu batalla de siglos, de incontables salidas a escena con diferentes vestuarios y roles qué representar, aún no se ha ganado.

Esta nueva etapa, el 2012, será un singular campo de batalla para salir, jornada tras jornada, a vencer tu ceguera, hasta que enarboles por fin el estandarte de la libertad. Hasta que dejes de lado la falsa creencia de que eres cuerpo limitado y efímero. Hasta que, abriendo los ojos del alma, reconozcas que eres ciertamente espíritu surcando aún por esta densa dimensión de energía, condensada en materia.

El 2012 es ahora tu escenario. Oportunidad de representar por fin el rol que te fue asignado. No más emplear tiempo y energía a cambio de unas cuantas monedas, sino por verdadero amor a lo que haces. No más tolerar situaciones que te asfixien, sino gozar de entornos que crezcan tus alas para volar. No más volver la vista atrás, ni seguir atisbando ansiosamente hacia el futuro.

El escenario ha cambiado. La trama se vive ahora en tiempo presente. Ya despertaste. Experimenta entonces tu auténtica real-idad. Eres espíritu venido a redescubrir su naturaleza lumínica. Debido a ello, podrás evitar juicios. Respetar y aceptar a cada ser en su particular nivel de desarrollo. No pensarás en cambiar nada ni a nadie porque, en el rico paisaje de la existencia, cada ser es perfecto así como es y en el sitio justo en que está.

Tu pasaporte hacia nuevas dimensiones es el Amor, sin condiciones. Concepto que se traduce en cada idioma como aceptación, tolerancia, compasión, paciencia, perdón… Vas por buen camino. Reconocer todo esto es el primer paso. Tan sólo no desmayes ni busques aplauso.

No viniste al mundo a pedir amor, sino a Ser Amor para prodigarlo. No busques fuera o en los demás, lo que abunda ya dentro de ti. Tan sólo necesitas abrir la puerta y dar el primer paso a tu interior. Eres fuente de Luz infinita. Descúbrela al fin y ofrécela en dádiva al mundo… a tu mundo, en este tan esperado y especial 2012.

Te abraza con amor incondicional,
tu Angel Custodio…”

Elvira G.

2012: está la puerta abierta...

2012: está la puerta abierta...Entre todos los tristes acontecimientos que se llevó en su bagaje el 2011, está el retorno hacia la Luz de Facundo Cabral, ser maravilloso a quien -como dijera un amigo poeta-, nunca le dije adiós… porque nunca se fue.

Deseando para ti un 2012 en el que cobren vida todos tus anhelos y propósitos, te invito a recordar aquí a “Fecundo Cabral” con este bello tema, verdadero canto de esperanza e impulso para seguir adelante:

“Está la puerta abierta”

Está la puerta abierta
La vida está esperando
con su eterno presente
Con lluvia o bajo el sol.

Está la puerta abierta
Juntemos nuestros sueños
Para vencer al miedo
que nos empobreció.

La vida es encontrarnos
Para eso nacemos
Porque el punto más alto
Es llegar al amor.

Y no hay amor de uno
Sólo hay amor de todos
Y por ese motivo
Estamos hoy aquí.

Esta la puerta abierta
Juntemos nuestros sueños
Para espantar al miedo
Que nos empobreció.

Iremos de uno en uno
Después de pueblo en pueblo
Hasta rodear al mundo
Con la misma canción.

Todas las cosas bellas
Comenzaron cantando
No olvides que tu madre
Cantando te acunó…

Facundo Cabral.

viernes, 23 de diciembre de 2011

El Gran Invitado...

El gran invitado...Sólo unas rápidas palabras para desearles a todos ustedes que, en esta ocasión, se siente a su mesa ese Gran Invitado a quien festejamos en día tan especial.

Bien lo sabemos, él no vendrá para admirar nuestros esmerados atavíos de fiesta, ni la elegante y reluciente cuchillería o cristalería sobre la mesa… Tampoco se fijará en lo exótico o bien preparado de los platillos, ni echará ojo alguno al brillo, tamaño o esplendor de los regalos bajo el árbol navideño.

Nuestro invitado es mucho más grande…y sencillo que eso. Su riqueza es tan especial que sólo se advierte con el corazón. Le duele, sí que lleguemos a esa mesa guardando rencores y resentimientos por los agravios recibidos de algún hermano. Que no olvidemos. Que no perdonemos. Que la crítica sea aún nuestra constante compañera. Que la necesidad y el dolor ajeno, nos resulten a veces indiferentes...

Que sigamos dando tanta importancia aún al dinero que ganamos… ¡o que no ganamos! A los lujos que ostenta el vecino. A los ceros a la derecha que pueda tener nuestra Cuenta Bancaria. A los viajes que realizamos en el año a esos países tan lejanos y exóticos, cuando no viajamos más a menudo a nuestro rico mundo interior... ¡eso es lo que más le duele!

Esta Navidad, de verdad, si queremos que él venga y se siente en nuestra mesa, necesitamos dejar tras la puerta de entrada toda sombra o penuria que nos impida ver que somos sus hermanos y que, para merecer que él venga a nuestro lado, nos es preciso limpiar nuestra "casa" por dentro, de manera que no importen las viandas ni los confites... porque el mejor “aderezo” en esa cena serán la buena voluntad, el perdón y el sincero amor que podamos sentir y expresar a todos y cada uno de nuestros seres queridos... ¡y a todo ser viviente sobre esta Tierra!

Feliz Navidad a todos… ¡y que Jesús venga felizmente a sentarse en su Mesa!
Será su mejor Regalo de Navidad...

Un abrazo luminoso, y mis mejores deseos para todos ustedes.
Elvira G.

jueves, 22 de diciembre de 2011

La niña de los fósforos...

Por Hans Christian AndersenLa niña de los fósforos¡Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.

Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caían en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.

Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manecitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien!

Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla. Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.

Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico nacimiento: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.

-Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante.

-¡Abuelita!- gritó la niña-. ¡Llévame contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!

Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.

Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser sentado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.

-¡Ha querido calentarse la pobrecita!- dijo alguien.

Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos.La Navidad de El Almanaque
www.elalmanaque.com/navidad/indice-cuentos.htm

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Especiales de Navidad

Especiales de Navidad¡Qué rápido pasó el año!, ¡de nuevo llegó la Navidad!... ¡Los días se me pasan volando, no tengo tiempo para nada! ¡Uff, las horas se me han encogido!... ¿o será que cada día me vuelvo más lento?...


¿Les resultan familiares estas expresiones? ¡"Santa Claus" no debe ser el único en pensar así! Estamos viviendo tan aceleradamente hoy en día, que los días y las horas se me han esfumado sin poder escribir un mensaje especial.

No queriendo que se nos pasen desapercibidos estos momentos previos a la Navidad, les invito a recordar algunos de nuestros temas alusivos a estas fiestas:

“Tiempo de Navidad”

(Diciembre 2009)
Etiquetas: El Viraje Bajo mi Lente
Tu reconocimiento, ¡envuélvelo con un abrazo!

(Diciembre 2010)
Etiquetas: El Viraje Bajo mi Lente
Y, por último, una de las más bellas y conmovedoras historias para estos días:



“El Mejor Regalo de Navidad”
(Diciembre 2010)
Etiquetas: El Viraje en MarchaSi no conoces estos mensajes, espero disfrutes su lectura. Si ya los habías leído, creo que valdrá la pena el recordarlos, para encender nuevamente el espíritu navideño en tu corazón. ¡Felices Fiestas!

Elvira G.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La Cancion del Alma

Por Sri Shankaracharya
La Canción del Alma"No soy ni el ego ni la razón. No soy la mente ni el pensamiento.
No puedo ser escuchada ni descripta en palabras, ni captada por vía del olfato o de la vista.
No puedo ser encontrada en la luz ni en el viento, ni tampoco en la Tierra o en el Cielo.
Soy Conciencia y alegría encarnadas, Gloria de los Bienaventurados, yo soy.

No tengo nombre ni tengo vida, no respiro aire vital.
No he sido moldeada por los elementos, ninguna cubierta corpórea es mi hogar.
No tengo discurso, no tengo manos ni pies, ni medios para evolucionar.
Soy Conciencia y alegría, Bienaventuranza en la disolución.

Dejo a un lado el odio y la pasión, he vencido la desilusión y la avaricia.
Ningún indicio de orgullo me acaricia, por lo cual la envidia no alimento.
Más allá de todas las creencias religiosas, por encima de la fortuna, por encima de la libertad, por encima del deseo, soy Conciencia y alegría, la suprema felicidad es mi atuendo.

Ni la virtud, ni el vicio, ni el placer, ni el dolor, son mi herencia.
Ni los textos sagrados, ni las ofrendas, ni las oraciones, ni los peregrinajes.
No soy alimento, ni el acto de comer, ni el que se alimenta.
Soy Conciencia y alegría encarnada, Gloria de los Bienaventurados yo soy.

No soy pasible de muerte, no estoy dividida en Castas ni razas.
Ningún padre me ha llamado Hijo, ninguna atadura de nacimiento me aprisiona.
No soy discípulo ni maestro, no tengo compinches ni amigos.
Soy Conciencia y alegría, sumergirme en la Gloria es mi destino.

No soy ni lo conocido, ni el conocimiento o el conocedor, sin forma es mi forma.
Habito en los sentidos, pero ellos no son mi hogar.
Serena y en equilibrio, no soy ni libre ni esclava.
Soy Conciencia y Alegría y en la Gloria soy hallada..."

http://www.youtube.com/watch?v=lOpSsQ84fVs

viernes, 9 de diciembre de 2011

Aquí llega, ¡al fin!

El Viraje Hacia La Luz
Reflexiones para despertar conciencias...


Un libro que surge exactamente a dos años de haber iniciado este blog con ese mismo nombre. A petición de algunos lectores a quienes no les resulta muy práctico el entrar al Internet a leer mis textos, decido publicar de manera impresa, algunos de mis mensajes personales en este espacio. El libro llega acompañado por una serie de dibujos firmados por "Veralig" -anagrama de mi nombre-, surgidos de mis clases de Dibujo Zen y que, de alguna manera, reflejan también gráficamente, mi búsqueda hacia la luz.

Este proyecto que me ha traído ocupada, estresada, angustiada, no sólo por varios días, sino por semanas y meses, comenzó de manera más formal a principios de julio 2011. La casa matriz de Palibrio (la editorial) está en Estados Unidos pero, durante todo el periodo de producción del libro, mis comunicaciones fueron siempre a Filipinas, en donde se trabaja la realización en sí del libro. Más tarde, la impresión se hizo en Inglaterra. Con esto de la globalización, y gracias al Internet podemos hoy en día, al toque de una tecla, comunicarnos a los más disímiles y apartados lugares del mundo.

Finalmente aquí va ese sueño que ha cobrado alas… y que resulta algo así como el "hijo de mi alma”. ¿A dónde llegará? Hasta donde su buena ventura le permita ir a tocar corazones y despertar conciencias aún adormiladas.

Me alegra que haya podido salir justamente en estos días cercanos a la Navidad, momento en que gran parte del mundo celebra el nacimiento y renacimiento de ese ser que llegó a este plano a recordarnos que somos Príncipes sobre la Tierra, hijos de la gran Energía que nos sustenta y nos impulsa siempre a través de nuestra esencia: la luz y el amor.

El libro estará disponible como e.book para todos los chavos o espíritus jóvenes amantes de la tecnología y que navegan por ella como peces en el agua… Así como en su clásica versión de libro impreso, ya sea con tapa blanda (versión rústica) o tapa dura.

Los canales de distribución -a cualquier lugar y país del mundo-, serán la página misma de la compañía editora: http://www.palibrio.com,/ así como http://www.amazon.com/ ó http://www.barnesandnoble.com/.

Y mi web personal: http://www.elvirajehacialaluz.com/
Ahí, si gustan, podrán también hacer su pedido y enterarse de más datos sobre el libro, así como de las “andanzas elvirianas” que han conformado el camino de mi vida.
Recuerdo aquí, una vez más, aquél consejo del Dr. Wayne W. Dyer, uno de mis maestros clave: “no te vayas de este mundo con tu canción aún dentro de ti”…

Wayne W. Dyer tenía 19 años cuando leyó “La Muerte de Ivan Illich” de León Tolstoi. El personaje del cuento era un hombre amargado, opacado y apagado por el tedio, que vivía odiando a todo lo que le rodeaba: su trabajo, su rutina diaria, a su jefe, ¡incluso a su mujer! Ya en su lecho de muerte, en su último hálito de vida, se preguntó: “¿y si toda mi vida no ha sido mas que un equívoco”?

Impresionado ante el triste final de ese personaje, Wayne W. Dyer se propuso luchar siempre para no morir con su música aún dentro de él. Cuando la leí, su frase hizo gran mella en mí. Hoy, con el lanzamiento de este libro, considero que comienzo, yo misma, a “entonar mi canción”.

Les invito a que también ustedes rompan con la inercia. Que hagan caso omiso del lado izquierdo del cerebro con sus temores y desalientos. Que conecten más bien con su lado derecho del cerebro, el emocional, el creativo, el que dará impulso y alas a sus sueños. Que no hagan más lo que se les dice que deben hacer... sino que sólo escuchen y sigan al espontáneo y vivificante consejo del corazón.

Agradezco a todos los seguidores de este blog su presencia e interés, y les animo a que, día a día, aviven su propio fuego interno. Escribir, pintar, dibujar, cantar, hacer música, practicar danza, entrenar a algún equipo deportivo, incluso realizar un trabajo administrativo, cualquier oficio nos permite abrir el alma, siempre y cuando lo que hagamos, lo hagamos con amor. Porque lo importante no es lo que hago… sino cómo lo hago.

Que el Universo provea infinitas bendiciones para todos ustedes. Almas buscadoras. Espíritus que luchan por salir radiantemente hacia la Luz. Sigan su camino y no cesen en su intento hasta alcanzar el paraje luminoso al que les conducirá la realización de sus propios talentos y habilidades.

Gracias por estos dos años en su compañía, y espero que reciban con el corazón abierto esta nueva versión de El Viraje Hacia la Luz.

Elvira G.

martes, 6 de diciembre de 2011

Sé impecable con tus palabras

Por Don Miguel Ruiz
Sé impecable con tus palabrasLas palabras son la herramienta más poderosa que tienes como ser humano, el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: pueden crear el sueño más bello… o destruir todo lo que te rodea.

Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crean un infierno en vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, que sólo engendrarán belleza, amor... Según como las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que te imaginas.

Toda la magia que posees se basa en tus palabras. Son pura magia, y si las utilizas mal, se convierten en magia negra. Esta magia es tan poderosa, que una sola palabra puede cambiar una vida o destruir millones de personas.

Hace años, en Alemania, mediante el uso de las palabras, un hombre manipuló a un país entero de gente muy inteligente. Los llevo a una guerra mundial sólo con el poder de sus palabras.

Convenció a otros para que cometieran los más atroces actos de violencia.
Activó el miedo de la gente y, de pronto, como una gran explosión, empezaron las matanzas y el mundo estalló en guerra.

Tú plantas una semilla, un pensamiento, y éste crece. Las palabras son como semillas ¡y la mente humana es muy fértil! Fíjate en el ejemplo de Hitler: sembró todas aquellas semillas de miedo, que crecieron muy fuertes y consiguieron una extraordinaria destrucción masiva.

Debemos comprender cuál es el poder que emana de nuestra boca. Una palabra es como un hechizo, y los humanos utilizamos las palabras como magos de magia negra, hechizándonos los unos a los otros imprudentemente.

Todo ser humano es un mago y, por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de un hechizo. Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones.

Por ejemplo, me encuentro con un amigo y le doy una opinión que se me acaba de ocurrir. Le digo: "¡Mmmm! veo en tu rostro el color de los que acaban teniendo cáncer".

Si escucha estas palabras y está de acuerdo, desarrollará un cáncer en menos de un año. Ese es el poder de las palabras. Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian, para bien o para mal, nuestras creencias.

Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas contra ti mismo. Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí.

Si te amo tú me amarás, si te doy odio tú me odiarás. Acción y reacción.
Si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mí. Si soy egoísta contigo tú lo serás conmigo.

Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y el amor por ti mismo. Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior.

Pero llegar a este acuerdo es difícil porque hemos aprendido a hacer precisamente todo lo contrario. Hemos aprendido a hacer de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás y, aún más importante, al hablar con nosotros mismos. No somos impecables con nuestras palabras.

Muchas veces usamos las palabras para maldecir, para culpar, para reprochar, para destruir. En general, utilizamos las palabras para propagar nuestro veneno personal: para expresar rabia, celos, envidia y odio.

Con el uso erróneo de las palabras, nos perjudicamos los unos a los otros y nos mantenemos mutuamente en estado de miedo y duda. Los chismes son magia negra de la peor clase, porque son puro veneno.

Aprendimos a contar chismes por acuerdo. Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana. El chismorreo es comparable a un virus informático. Pero con una intención dañina. Uno ni se percata de ello pero es mucho el daño que hace.

Si eres impecable con tus palabras verás cuántos cambios ocurren en tu vida. En primer lugar, cambios en tu manera de tratarte y en tu forma de tratar a otras personas, especialmente a aquellas a las que más quieres.

La impecabilidad en tus palabras también te proporcionara inmunidad frente a cualquier persona que te lance un hechizo. Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.

Extracto del libro "Los Cuatro Acuerdos", de Don Miguel Ruiz.

¡Ya se anuncia!

Ya se anuncia ¡Su llegada es inminente!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Escucha tu voz interior

Escucha tu voz interiorNo importa donde estés, ni lo que te digan que debes hacer.
Siempre que tengas una duda, descansa un momento y escucha lo que te dice tu voz interior.

No te apresures en tu camino, ni sigas los pasos de otros.
Siéntate y descansa un momento y escucha tu voz interior.

Esta es la voz que te busca y guía
El mejor consejo que puedes escuchar.

Trae pureza a tus sentimientos y te da la libertad de ser realmente, la persona que quieres ser.
Recuerda: Todas las respuestas que buscas las tienes encerradas en tu limpia y pura voz interior.

Hacemos una vasija de un pedazo de arcilla: y es el espacio vacío en el interior de la vasija lo que la hace útil. Hacemos puertas y ventanas para una estancia; y son esos espacios vacíos los que la hacen habitable.

Así, mientas que lo tangible posee cualidades, es lo intangible lo que lo hace útil.

Lao-Tsé