sábado, 2 de mayo de 2015

No te ates a tus creencias



Todo, absolutamente todo pasa por el filtro de nuestras creencias. Nuestra vida y todas las experiencias se rigen desde la óptica de nuestras creencias. Todo lo que vemos y sentimos al observar a las personas y al mundo, es el producto de nuestras creencias, que crean sentimientos y pensamientos acerca de él.

Poseemos creencias positivas y negativas. Las creencias positivas, unen , integran, expanden, nos hacen sentir paz y amor. Las creencias negativas están basadas en el miedo, contraen, dividen, aíslan, y traen sufrimiento.

Los eventos del afuera, todo aquello que nos ocurre, no tienen significado alguno, son totalmente neutros, todo el significado que le demos procede de la interpretación que nuestra mente hace.

Las creencias negativas son pegajosas, ingeniosas y auto perpetuadoras. Ellas no permiten que te des cuenta que son sólo creencias y que las puedes cambiar. Ellas te hacen creer que no existe otra manera de ver o interpretar una situación. Ellas son sumamente resistentes al cambio, por eso sufres, no encuentras manera de sobreponerte porque quedas atrapado en tus creencias y lo tomas como real.

Recordemos que nosotros somos los creadores de nuestra realidad, y no olvidemos también que la realidad que percibimos es aquella que nuestras creencias nos muestran. Entonces ¿cómo puedes crear una realidad diferente? Tú creas lo que tú crees.

Para crear una realidad diferente, más pacífica, más amorosa, más en tono con quién tú deseas experimentarte, debes cambiar aquellas creencias que te hacen ver la vida de manera discordante. Al cambiar tus creencias, cambia tu manera de pensar y sentir, y a tu realidad no le queda otra que mostrarse de acuerdo a tu nueva manera de percibir.

¿Qué pasa con aquellas creencias tan difíciles de cambiar? Conozcamos algunos de sus trucos con los cuales se aseguran su permanencia. 

Todos los sentimientos negativos que tienes proceden de tus creencias negativas, si no tuvieses esas creencias, no podrías sentirte mal, disgustado, temeroso o triste. Eso te permite mirar dentro de ti.

Por otro lado comienza a pensar que no todo lo que crees es verdad y menos aun cuando piensas negativamente acerca de ti. Permítete dudar de todas y cada una de tus creencias, ellas no están soldadas a ti, ellas fueron creadas y aceptadas por ti entonces tu eres más grande y poderoso que ellas y las puedes cambiar.

Tus creencias negativas te hacen creer que lo que crees es mejor que si dejaras de creer en ello, te hacen creer que de esta manera eres protegido.

Las creencias negativas te vuelven suspicaz, y piensas negativamente de todos y de todo, y esto lo haces creyendo que te proteges. Ellas te hacen creer que es positivo creer de esta manera.

Sólo tus creencias positivas te permiten sentirte bien y libre, si no te sientes de esta manera, hay algo en ti que está en tus manos transformar o transmutar.

Las creencias te hacen pensar que el lugar dónde mirar está en el exterior, ellas evitan engañándote, que mires adentro.

Comienza a no hacer caso a eso y revisa en tu interior, encuentra la raíz. Cuando descubres la raíz de una creencia negativa, la puedes transformar y todas las creencias que la acompañan formando un bloque entrelazado también tienden a desaparecer.

Sé honesto contigo y emprende esa aventura, es bueno que revises tus creencias; notarás que se siente bien y se obtiene libertad cuando las descubres. Cuando cuestionamos nuestras creencias es cuando realmente las podemos soltar y evolucionar.

Perdónate a ti y perdona a otros, lo que te mantenga atado a algún resentimiento también es una creencia negativa.

No importa qué tan oscura tus creencias te hagan pensar que es la realidad, siempre puedes encontrar luz en cada situación, si te propones a mirar bien y no dejarte engañar. Es como lo que conoces como el Ying – Yang, hay otras maneras de mirar una situación.

No resistas al cambio, aquello que te hace resistir también es una creencia que te hace temer lo desconocido, aquello que pueda ocurrir. El cambio sólo puede hacerte descubrir nuevas facetas de ti, y para eso estamos aquí; para experimentar y convertirnos en quienes deseamos ser.

Si usas el Ho’oponopono para borrar tus creencias, date cuenta que no estás borrando nada allá afuera, estas limpiando tus temores y preocupaciones que te hacen ver el afuera como una amenaza.

Ahora, está en tus manos cambiar tu realidad. Hazlo, si te parece difícil, también es otra creencia que intenta impedirte que realices algún cambio. No hay límites, todo es posible, el límite lo ponemos nosotros con nuestras creencias. Cambia tus creencias y cambiará tu vida.

Ampliamos nuestra consciencia en la misma medida que soltamos nuestras creencias.

José Luis Castellano Silveria
Fuente: 
Facebook Caballo de Troya y Urantia “En busca del Camino Verdadero”.

jueves, 30 de abril de 2015

Oración por los Niños

Ya hemos festejado en esta página el “Día del Niño” con aquél queridísimo e inolvidable argentino que cantó a la ventura y la poesía… la vida y la libertad: Facundo Cabral… Ahora lo hacemos con las palabras de otro humilde, pero enorme personaje también de aquél “país del fin del mundo”: el Papa Francisco. Ser indudablemente sensible y humano, que ora así por los Niños del Mundo:


”Quiero pedir por los niños que dejan
sus dedos llenos de chocolate en todo lo que tocan,
que saltan en los charcos
y arruinan sus pantalones nuevos,
que comen dulces antes de la comida y
que nunca encuentran sus zapatos en la mañana...

Quiero pedir por los niños que miran
a los fotógrafos desde atrás de los alambres de púas,
que nunca han caminado por la calle
con un par de zapatos nuevos,
que nunca han jugado "encantados"
y que han nacido en lugares a donde
nosotros jamás nos acercaríamos,
que es donde probablemente morirán...

Quiero pedir por los niños que nos dan
besos pegoteados de caramelo y ramos de flores,
que duermen con su perro
y quieren enterrar a sus pescaditos,
que nos abrazan muy fuerte y que olvidan
su dinero para la merienda,
que riegan la pasta de dientes por todo el baño,
que observan con ojos asombrados
a su padre cuando se afeita y
a su madre mientras se maquilla,
que hacen ruido cuando toman la sopa...

Y también quiero pedir por los niños que
nunca han comido postre, que no tienen cobija favorita
que llevar a todos lados,
que ven a sus padres sufrir,
que se acercan a nuestros coches en cada
crucero pidiendo con sus ojos,
que no tienen baños para asearse,
y cuyas fotos aparecen en las estaciones
de policía y no en las oficinas de sus padres...



Quiero pedir por los niños cuyas pesadillas
suceden a plena luz del día, que comen lo que encuentran,
que duermen bajo el cielo abrigados por
periódicos, que nunca han ido al dentista,
que no reciben mimos de nadie,
que van a dormir hambrientos
y despiertan hambrientos,
que no tienen dirección...

Quiero pedir por los niños
a quienes les gusta que los carguen
y por aquellos que tienen que ser cargados,
por los que se dan por vencidos y
por los que siguen luchando,
por los que no encuentran manos que tomar...

Por todos esos niños, Señor,
quiero pedir el día de hoy, porque
todos son valiosos, dan una nueva forma
de amor a nuestras vidas y una razón para vivir,
porque ellos nos hacen sentir la necesidad
de comprometernos a construir
un mundo más justo...

Rezo y pido por nuestros hijos,
los que nacieron y los que nacerán,
porque son la mejor esperanza para
nuestro mundo, la compensación de nuestro
trabajo, la realización de nuestros sueños
incompletos,
la garantía de nuestra inmortalidad...
y la muestra de que Dios no ha perdido
la esperanza en los hombres...

Por todos los hijos del mundo...
para que DIOS los bendiga con amor
y alegría.
Amén…”
Papa Francisco.

jueves, 23 de abril de 2015

Namasté...



En otras palabras, como lo decían los Mayas en su saludo cotidiano "In-Lakesh": Tú eres Yo, y Yo soy otro Tú... Somos espejos los unos de los otros... Bendiciones para todos!

martes, 21 de abril de 2015

Siente el cambio


El tiempo pasa tan rápidamente que casi no sentimos los días… dejamos atrás el tiempo lineal y nos adentramos en el tiempo circular, donde pasado y futuro no existen y el único tiempo es el hoy. Nos anclamos firmemente en el presente… La vibración de la tierra solía ser de 8 mhz y hoy casi estamos en los 13 mhz…

Todo se acelera y es imposible no sentir los movimientos de este cambio vertiginoso.
Nuestro panorama se está modificando diariamente… algunos amigos de pronto nos vieron diferentes y se distanciaron, quienes creíamos enemigos se acercaron y ahora son amigos, esos amores que prometían ser eternos se desgastaron, y esa persona que nos era completamente indiferente de pronto empezó a ser especial.

Lo que vendía en la tv y los medios de comunicación ya no… los que antes eran tomados por locos ahora son consultados como eminencias y quienes eran los eruditos son dejados de lado. Nuestro cuerpo asimila lo nuevo con asombro y gratitud, a ratos respondiendo mejor que nunca y por momentos agotado al extremo.

Todo se está transmutando, el aire se ha vuelto más sutil, la luz más brillante y nosotros vamos girando y girando en un carrusel de mágicos colores y a ratos mareados de tanto girar y de pronto muy lúcidos y conectados… Vivimos el cambio.

¿El mundo al revés? Quizás….

Y todo esto pasa porque las energías que antes sostenían el sistema se han debilitado, ya no hay cabida para las viejas estructuras que se han ido desmoronando… Imposible volver a la normalidad porque eso ya no existe. Ahora lo normal es la sorpresa y por eso vivimos de imprevisto en imprevisto.

Dejamos atrás la creencia de que algo es bueno o malo porque descubrimos que bien y mal son juicio que hemos creado desde la inconsciencia y que nadie puede atribuirse ser el dueño de la verdad.

Se quedan atrás muchas personas porque nuestro cambio –aumento de vibración– hace que nuestra energía les repela y aparecen en tu vida personas nuevas que vibran en sintonía con tu ser…

Muchos ciclos están cerrándose porque se abren otros nuevos. La vida se torna distinta porque la miramos con otros ojos… La necesidad de ser felices se apoderó de nosotros y dejamos de conjugar el verbo cumplir para dedicarnos a conjugar otros verbos más simples y menos estresantes como sentir, reír, disfrutar, bailar, abrazar, acompañar, compartir, vivir…

Un nuevo ser humano está desarrollándose en este planeta… somos los mismos, pero tan diferentes.

Los que esperaban cambios espectaculares, peliculescos y dramáticos deberán aceptar que los cambios que quieren ver en el mundo empezarán a proyectarlos desde dentro porque el acontecimiento más importante de este tiempo está sucediendo en cada corazón…

Se requerirá de mucha lucidez y bastante coraje para vivir este periodo de trascendencia y mantenerse vibrando en las altas tonalidades de la alegría, la confianza y el amor incondicional… La energía que nos llevará hacia la iluminación está ahora aquí, disponible para cada uno de nosotros y sólo hay que ser consciente de ello para estirar la mano y alcanzarla…

Desde ahora viviremos en total estado de gratitud por estar participando de este acontecimiento galáctico. Estamos vivenciando el mayor espectáculo cósmico de todos los tiempos y nos hemos reservado desde hace siglos para estar aquí.  

Levántate cada mañana, alza los brazos al cielo y exclama con total sentimiento ¡Gracias!

EMAR

Fuente:
Facebook Shekinah Merkaba

martes, 31 de marzo de 2015

Oración del Perdón




Si uno trabaja con esta oración durante 36 días consecutivos, se ha comprobado que pueden ser sanados dolores insuperables. El perdón es la llave que nos abre al portal de Amor Infinito.

"Me perdono por cualquier acción, hecho o pensamiento pasado, presente o futuro, en ésta o en cualquier otra realidad, que no haya estado compuesto por las frecuencias del Amor Sagrado.

Perdono a todos aquellos con los que haya compartido energías conflictivas o discordantes durante mi vida presente o en vidas pasadas, en ésta o en cualquier otra realidad, y les devuelvo, envueltos en una burbuja de Amor, todos los recuerdos negativos, energías impactantes y futuros probables que hayamos creado juntos.

Pido a los Ángeles del Perdón que impregnen todas las facetas de mi Ser con las frecuencias del Amor y de la Luz, para que yo pueda estar concentrado en mi alma y centrado en mi corazón como Maestro de mi Ser y Portador de la Luz.

Si me he herido en el pasado, presente o futuro de modo consciente o inconsciente, lo perdono y o libero, para mi bien y para el bien mayor. Si hay algo o alguien que me ha herido en el pasado, presente o futuro, de modo consciente o inconsciente, lo perdono y lo libero. Si yo he herido a algo o alguien en el pasado, presente o futuro de modo consciente o inconsciente, pido que me perdone y me libere."

Fuente:
Facebook: Alma Bio Reiki

martes, 24 de marzo de 2015

El lanzador de estrellas

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Había un hombre sabio que vivía a la orilla del mar en un pueblo muy pequeño. Todas las mañanas acostumbraba caminar por la playa agradeciendo la presencia del sol, del viento, la lluvia, etc.

Cierto día, durante su caminata matutina vio que la orilla de la playa estaba llena de estrellas de mar. Las había rojas, rosadas, anaranjadas y violetas… Corrió hasta ellas y con enorme tristeza vio que había kilómetros y kilómetros de arena cubiertos por bellas y frágiles estrellas de mar. De los ojos del sabio cayeron lágrimas porque sabía que las estrellas de mar viven sólo cinco minutos fuera del agua.

Con cuidado de no pisarlas, comenzó a caminar por la playa, con el corazón afligido. Avanzaba lentamente pensando en la fugacidad de la vida, en cómo a veces equivocamos nuestras prioridades, cómo es que perdemos nuestro tiempo en cosas sin trascendencia…

Entonces descubrió a lo lejos la figura de un chico que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez.

Tan pronto como se aproximó, se dio cuenta de que lo que el chico cogía eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al agua.

Intrigado, se acercó y le preguntó sobre lo que estaba haciendo, a lo cual el chico respondió:
- Estoy lanzando las estrellas marinas nuevamente al océano. Como ves, la marea está baja y se han quedado en la orilla. Si no las arrojo de nuevo al mar, morirán aquí.

- Entiendo -le dijo el viejo- pero debe de haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas todas, son demasiadas. Y quizás no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa… ¿No estás haciendo algo que no tiene sentido? Aunque salvaras a miles, habría millones de ellas que morirían de todas formas. Tu esfuerzo no tiene sentido.
La mirada del chico se llenó de lágrimas, miró desconcertado la inmensidad de la playa y la magnitud del desastre a la que el sabio se refería, en silencio el chico sonrió, se inclinó, tomo una estrella y, mientras la lanzaba de vuelta al mar, respondió:

- ¡Para ésta sí lo tuvo!

Este cuento de Loren Eiseley es maravilloso!!! Nos muestra que ningún esfuerzo es en vano, la fuerza y la validez de cualquier acción o actitud es grandiosa aunque llegue sólo a una persona. Es importante saber dirigir nuestros esfuerzos y propósitos. Cuando tocas el alma de una persona, aunque sea sólo una, el mundo será mejor. Mejorar el mundo le da sentido a nuestra vida y esto es suficiente con un acto aunque sea simple.

Y tú, ¿cómo tocas la vida de los demás?

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Tu reconocimiento: ¡envuélvelo con un abrazo!

Tu reconocimiento: ¡envuélvelo con un abrazo!El calendario dice que nuevamente llegó la Navidad. Hay quienes se obstinan en no creerlo, pero me parece que el hecho de que vamos hacia vivir en “el eterno presente” se acelera cada día más. Cada vez sentimos menos “la laaargueza del tiempo” con sus antes y sus después, sus ayeres y sus mañanas. Parece ser que hoy en día todas las vivencias nos llegan como “flashazos” que se suceden sin asimilarlos mayormente. Y por ello es que estamos ya ¡de nuevo en Navidad!!!”

Las tiendas se abarrotan, el tráfico se imposibilita en las calles y, por lo general, los seres aún corren y se inquietan por estar a tiempo con todos sus regalos para la Nochebuena. Buscan y rebuscan en su mente… y algunos luego en sus bolsillos, para considerar las posibilidades de qué comprar.

Desafortunadamente, y por lo general, se piensa en obsequios materiales que han de comprarse con la moneda de cambio en este plano tridimensional: el dinero. Y dependiendo de nuestras posibilidades, los regalos serán “de marca”, lo último de la moda, o un objeto por demás llamativo y deslumbrante. Casi pareciera que hay quienes pretenden “lucirse” con sus obsequios.

¿Será, me digo, “la cruda moral” de quien espera disimular el descuido y desinterés mostrado hacia sus seres queridos durante todo el año y que ahora, aprovechando la ocasión, quiere compensar con un detalle “fuera de serie”?

Sin embargo, eso no son más que “obsequios materiales” que no cuestan sino unos cuantos billetes y el tiempo de ir a adquirirlos. Existe por ahí una clase de “obsequio” que parece olvidarse muy a menudo: el aprecio, el reconocimiento por lo que hacen los demás.

Una palmadita en el hombro, un comentario sobre algo positivo que haya logrado alguien más, un elogio sincero, por pequeño que parezca, es una señal de reconocimiento, aliciente y amor para quien lo recibe.

Alguna vez escuché que la necesidad básica de todo ser humano, es el reconocimiento. Se ha comprobado que un gran porcentaje de los vagabundos y pordioseros en las calles, son seres a quienes se les reconoció poco su valía, lo que contribuyó a que su autoestima bajara aún más… De ahí, al deambular por la existencia sintiéndose perdidos, y que a nadie en el mundo le importan, sólo hubo un paso.

En la vorágine de la vida que llevamos, sobre todo en las grandes ciudades, qué cotidiano resulta el escuchar frases como: “ya llegué mi amor.. ya me voy, mi amor” ¡hola, campeón, ¿qué tal la escuela?...¡cuídate, nos vemos por la noche!... ah, sí, interesante tu dibujo… ¡al rato lo veo con detenimiento, ahora debo irme!!!

Los “grandes ejecutivos” hoy en día, hombres y mujeres, se la pasan trabajando tanto, con escritorios llenos de papeles y documentos importantes acumulados en torres inmensas, que muchas veces les impiden ni siquiera ver hacia delante para advertir la luz del día. No quitan la vista del computador. Y corren y se afanan. Y nunca tienen tiempo casi ni de respirar. Clásico que cuando llega Navidad corren a último minuto a comprar “lo que sea” con tal de salir del paso. Eso sí, se preocupan porque la envoltura sea de lo más impresionante.

Pero el resto no sólo del día, sino de la semana, de los meses y de todo el año, poco estuvieron ahí “presentes” para decir en el momento justo: “¡felicidades, hijo, por tu sobresaliente en el examen!”… o “¡hija, que linda te ves con ese color de vestido!...” o a su mujer: “¡mi amor, hoy mi platillo favorito te quedó mejor que nunca!”…

No, todo lo damos por hecho, parece que quienes nos rodearan fueran fantasmas, seres invisibles cuyos actos cotidianos no importan mayormente.

Necesitamos sensibilizarnos más y olvidarnos de las envolturas, las apariencias, los brillos y los adornos. El mejor regalo para esta Navidad es que abras los ojos, los sentidos y el corazón, y observes a todos y cada uno de tus seres queridos, les reconozcas todas sus virtudes y cualidades, ¡y se las celebres!

Cuántas veces quienes se dedican a las artes -actividades no muy lucrativas, consideradas muchas veces sin importancia para la sociedad-, son reconocidos más bien por extraños. Ahí encaja perfecta la frase “nadie es profeta en su propia tierra”. Porque todo mundo puede admirar los dibujos, la pintura, el poema o la nueva composición musical de un creador, ¡menos su propia familia!

Por fortuna, la riqueza del alma del artista le lleva a sumergirse en su mundo y surcar sus propios mares de tranquilidad y fortaleza internas. Pero resulta patético que en su propio entorno familiar, nadie le reconozca.

Seguramente en tu familia hay seres humanos sensibles y maravillosos: voltea a verlos, reconóceles sus logros, sus cualidades. Sin que te cueste nada, mas que abrir tu corazón, ahí la tienes: la verdadera prueba de afecto. ¡Díla... y envuélvela con un abrazo!

Elvira G.

viernes, 19 de septiembre de 2014

La Gran Invocación





Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya luz a las mentes de los hombres.
Que la Luz descienda a la Tierra.


Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
Que afluya amor a los corazones de los hombres.
Que Cristo retorne a la Tierra.


Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres,
El propósito que los Maestros conocen y sirven.


Desde el centro que llamamos la raza de los hombres
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.


La Gran Invocación fue dada por el Maestro Djwhal Khul a través de Alice Bailey en 1945, y la versión tradicional utiliza el lenguaje aceptado en la época.

Fuente: www.esotericstudies.net

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El último Regalo



Un rico heredero debe de pasar por toda una serie de vicisitudes para recibir al fin esa cuantiosa herencia a la que se sentía acreedor, y que tanto anhelaba. Si al principio dichas pruebas le parecieron las tareas más humillantes y denigrantes que pudiera vivir, poco a poco esas vivencias le fueron transformando hasta descubrir que dentro de sí mismo había otra suerte de “riquezas” que sólo se encuentran cuando se vive para compartir con los demás. Esta es una película de valores, los verdaderos, los que retratan más la calidad que la cantidad con la que suele medirse este mundo material. Totalmente recomendable.

El último Regalo: 1:57:12