domingo, 3 de agosto de 2014

A Obama, Carta de Médico en Gaza

Siempre he dicho que mi política es no entrar en política... Sin embargo, y después de varios meses de ausencia en la actividad de este blog, las circunstancias de estos últimos días me hacen romper el silencio ante la situación que estamos viviendo actualmente con tanto conflicto bélico, especialmente en la Franja de Gaza.


Estando en la "búsqueda espiritual" tendemos a pensar que el simple hablar sobre un conflicto o poner nuestra atención en él, es alentarlo. Sin embargo acabo de leer esto en Facebook: "A veces, lavándonos las manos, nos ensuciamos la consciencia". Tal vez estando incluso del otro lado del mundo pensemos que no podemos hacer nada al respecto del conflicto Palestina/Israel.

Sin embargo, sabiendo que somos seres energéticos y que nuestros pensamientos y buenas vibraciones pueden cambiar nuestro entorno, les comparto esta estremecedora Carta a Obama, de un Médico en un hospital de Gaza. Súplica desgarradora a la que, estoy segura,  todos podemos ayudar con oraciones. Dios les bendiga,  Dios bendiga a Gaza y  al mundo!
Elvira G.


Mads Gilbert, un cirujano noruego de 67 años que opera voluntariamente en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Shifa en Gaza, le invitó en una carta al presidente estadounidense, Barack Obama, a pasar una noche en el hospital de Shifa.

“Estimado Obama, ¿Tiene usted un corazón? Le invito a pasar una noche, sólo una noche, en el hospital de Shifa”

Gilbert, que le dirigió la pregunta a Obama, anunció al mundo las condiciones en Gaza mediante una carta.

“Nadie con un corazón y poder podría alejarse y dar la espalda a lo que se vive en el hospital en Shifa sin tomar la decisión de poner fin a la masacre del pueblo palestino”.

Queridos amigos y amigas:
La noche pasada fue extrema.
La “invasión terrestre” de Gaza resultó en decenas de furgones con palestinos y palestinas con todo tipo de heridas, mutilados, destrozados, desangrándose, temblando; de todas las edades, todos civiles, todos inocentes.

Los héroes en las ambulancias y en todos los hospitales de Gaza están trabajando turnos de 12 y 24 horas, grises por el cansancio y la carga inhumana de trabajo (sin haber recibido ningún pago en Shifa en los últimos cuatro meses).

Ellos atienden, derivan, tratan de entender el incomprensible caos de cuerpos, de tamaños, de miembros, de seres humanos que caminan, o no pueden caminar, que respiran, que no pueden respirar, que se están desangrando, y que no se desangran. ¡SERES HUMANOS!

Hoy, una vez más tratados como animales por “el ejército más moral del mundo” (sic).
Mi respeto por los heridos es infinito, en su sobria determinación en medio del dolor, la agonía y el shock .

Mi admiración por el personal y los voluntarios es infinita también.
Mi cercanía al sumud palestino me da fuerzas, aunque por momentos solo quiero gritar, abrazar fuerte a alguien, llorar, oler la piel y el cabello cálido de un niño cubierto de sangre, protegernos a nosotros mismos en un abrazo sin fin…

Pero no nos podemos permitir eso, y ellos tampoco.
Caras cenicientas… ¡Oh, no! No más cargas de decenas de mutilados y sangrantes… todavía tenemos lagos de sangre en el suelo en la sala de emergencias, pilas de vendas empapadas en sangre para limpiar…

Oh, los limpiadores… en todas partes, quitando rápidamente la sangre y los tejidos descartados, el pelo, la ropa, las cánulas… los restos de la muerte… todo quitado del medio… para ser preparado nuevamente, para que todo se repita.

Más de 100 casos llegaron a Shifa en las últimas 24 horas. Ya bastante para un gran hospital bien entrenado y equipado con todo lo necesario, pero aquí… casi no hay nada. No hay electricidad, ni agua, ni materiales desechables, ni medicamentos, ni mesas de operación, ni instrumentos, ni monitores… es como si todo hubiera sido sacado de museos de hospitales del pasado.

Pero estos héroes no se quejan.
Ponen manos a la obra, como guerreros, de frente, inmensamente resueltos.
Y mientras les escribo estas palabras, solo, en una cama, derramo lágrimas, cálidas pero inútiles lágrimas de dolor y de pena, de enojo y de miedo.

¡Esto no puede estar pasando!
Y entonces, justo ahora, la orquesta de la máquina de guerra israelí comienza de nuevo su espantosa sinfonía: salvas de artillería desde los barcos de la marina en la costa, los rugientes F16, los drones enfermantes (los “zennanis” árabes), los hummers y los molestos Apaches.

Todo, demasiado, hecho y pagado por los Estados Unidos.
Señor Obama: ¿tiene usted corazón?
Yo lo invito: pase una noche, sólo una noche con nosotros en Shifa.
Tal vez disfrazado de limpiador.

Estoy 100 por ciento convencido de que cambiaría la historia.
Nadie con corazón y –además– con poder, podría marcharse de una noche en Shifa sin la decisión de ponerle fin a la masacre del pueblo palestino.

Pero los crueles y despiadados han hecho sus cálculos y han planeado otro ataque sobre Gaza. 
Los ríos de sangre van a seguir corriendo la próxima noche. Puedo escuchar que han afinado sus instrumentos de muerte.

Por favor , Hagan lo que puedan !
Esto, ESTO no puede continuar.

Mads Gilbert. MD PhD

miércoles, 5 de marzo de 2014

Tu antorcha encendida...

Tu antorcha encendidaEl camino parece ya largo y pesado… no sabes más hacia dónde continuar. Lo único que te impulsa es esa obstinada, incesante búsqueda de luz. De tanto buscarla y anhelarla, te vas convirtiendo en ella, aunque parezcas no advertirlo. Sin embargo, tus acciones, más que tus palabras, son prueba de ello.

Hay en tu actitud, determinación… empeño… entereza. Espíritu indomable a pesar de los avatares del camino. Sin percibirlo, has comenzado a reflejar una luz que, por endeble que sea aún, comienza a iluminar el sendero de otros peregrinos.

La intuición te dice que algo no sólo va a suceder, sino que ya está sucediendo. No tienes pruebas palpables de ello, tus ojos físicos no te han dado señales. Las señales te están llegando más bien por el corazón.

Te das cuenta que, por fortuna, los seres se sacuden ya el adormecimiento de años y siglos. Comienzan a zafarse, a liberarse de sus cadenas físicas: “status social”, títulos, doctorados, el culto a la “belleza física”, etc., etc.

Poco a poco el ser espiritual se va liberando de esas capas de ropajes superfluos que le cubren, para dejar aflorar su real y verdadera vestimenta espiritual. Un vestuario hecho de luz. Más ligero, menos denso, porque se está liberando igualmente de las humanas flaquezas: melancolía, tristeza, ambición, rencor, odio…

Van desapareciendo viejos conceptos. La belleza no es ya física. Belleza son actos de bondad y hermandad con el prójimo. Belleza es guardar silencio para escuchar al afligido. Belleza es celebrar el triunfo ajeno… Porque belleza es verse y verte reflejado en todo y con todos los demás.

Hacia allá vamos. Aún hay tropiezos. Aún nubes grises se atraviesan en el horizonte. Pero no podemos detener la marcha. La antorcha necesita seguir encendida. No más imposiciones del ego. No más luchas por destacar por sobre los demás, en este mundo material.

La competencia actual es la competencia consigo mismo. ¿Fuimos más pacientes hoy que ayer con quienes se cruzaron en nuestro camino? ¿Nos reímos más fácilmente de nuestras propias fallas hoy que ayer? ¿Nos dejamos caer un poco menos en la pesadumbre, en comparación con el ayer? ¿Pudimos ver hoy menos claroscuros que ayer?

Sólo de esa manera sabemos que vamos por buen camino. Ya no es necesario tanto aprendizaje ni tanta lectura externa. Nosotros mismos somos ese libro abierto sobre el que se va escribiendo día a día la historia de nuestra evolución, de nuestro despertar, de nuestra “ascensión”.

La auto observación es nuestra brújula. No criticar. No juzgar… son sólo debilidades y oscuridades del ego. Son ropajes que nos quedan ya obsoletos. El espíritu no juzga, acepta. El espíritu no separa, une. El espíritu no esclaviza, libera. El espíritu simplemente ES. No se compara ni se amilana. Se sabe amor y se dedica a prodigarse.

El espíritu se viste de libertad. ¡El ropaje que siempre quisiste portar! Y cada día te sienta mejor. ¿Puedes sentirlo? Nada de horarios, fuera relojes, compromisos y “stablishments” tridimensionales. En el espíritu la libertad se vive y se palpa plenamente.

Estando ahí, en sus dominios, te descubres como montaña de fortaleza… río de luz…. lucero de esperanza… sendero de quietud…valle de tranquilidad… Porque eso es lo que eres. No ceses. La flama de tu antorcha podrá flaquear ante vientos contrarios. Mas nunca podrá extinguirse.

Continúa avivando la llama. Que cada día refulja más. Que cada día su luz palpite más intensa. Es la certeza del retorno a casa lo que te mantiene en pie. Y con un sólo peregrino que venga animado por tu luz, existe motivo suficiente para seguir adelante.

Recuérdalo, tu flama viene ya iluminando sendas. Y tú a la vez cobras fuerza por las antorchas de quienes van delante en el sendero. Todo este proceso es una interminable cadena de dar y recibir. Una infinita cadena de luz. Ningún eslabón debe flaquear. Continúa en pie.

No reconozcas cansancios, ni fatigas, ni desánimos. La luz de la gran liberación está delante de ti. Confía. Ellos te guían. Tus ángeles y Seres de Luz. Olvida desasosiegos e incertidumbres. Tu camino sigue iluminado, porque tú mismo eres esa luz.

No te rindas. Hoy menos que nunca. No lo olvides: tu verdadero campo de batalla está dentro de ti mismo. Saliendo airoso de ahí, habrás vencido en el más significativo de los combates: la conquista de tu yo interior. La reconquista de tu reino, tus verdaderos dominios: la Luz.

Sigue, hermano, compañero de ruta, ¡continúa portando en alto tu antorcha encendida!…

Elvira G.

jueves, 20 de febrero de 2014

¡Soy la Luz!

Cuento para el alma


Por Deéelij.


...¡Ya sé quien soy!

Y Dios le contestó:¡Maravilloso! ¿Quién eres?

La pequeña alma contestó a toda voz: ¡Soy la luz!

Dios sonrió ampliamente: Así es —exclamó. Tú eres la Luz.

La pequeña alma estaba feliz, porque había comprendido lo que todas las almas del reino trataban de entender. ¡Hurra! ¡Esto es fantástico!. Pero poco después ya no le bastó con saber quién era.

Sentía cierta inquietud en su interior, porque quería ser lo que era.

Así, la pequeña alma volvió a hablar con Dios (lo cual no es mala idea para todas las almas que quieren ser Quienes Son realmente), para comunicarle sus ideas:

¡Hola, Dios! Ahora que ya Sé quien soy, ¿es bueno serlo?

Dios respondió: ¿Quieres decir que deseas ser Quien Ya Eres?

Pues… verás. Una cosa es saber Quien soy, y otra muy distinta es serlo realmente. Quiero sentir cómo es ser la luz.

Pero si ya eres la luz — Repitió Dios, sonriendo otra vez.

¡Si, pero quiero saber cómo se siente serlo! —exclamó la pequeña alma.

Creo que debí imaginármelo —repuso Dios, riendo Tú siempre has sido la más aventurera. Y, tras un instante, la expresión de Dios cambió. Pero hay una cuestión.

¿Qué es? preguntó la almita…

Que no existe otra cosa además de la Luz. No creé otra cosa que lo que tú misma eres. Así, no hay un modo sencillo para que experimentes Quién eres, puesto que no hay nada que no seas.

¿Cómo? —repuso la Pequeña Alma inocente, estaba un poco confundida. Piénsalo de este modo. Eres como una vela en el sol.  Ya estás allá, junto con millones y megamillones de otras velas que forman el sol.

Y el sol no podría serlo sin ti, porque le faltaría una de sus velas, y así no podría brillar tanto.

Pero saber que eres la Luz estando dentro de la Luz… ese es el problema. Tú eres Dios, ¡ya se te ocurrirá algo!

Dios volvió a sonreír: Ya pensé en algo. Puesto que no puedes sentirte la Luz al estar en ella, te rodearé de oscuridad.

¿Qué es la oscuridad? Es aquello que tú no eres.¿Tendré miedo de la oscuridad? —gimió la almita.

Sólo si así lo quieres —respondió Dios. A decir verdad, no hay nada que temer, a menos que así lo decidas. Nosotros inventamos todo eso. Fingimos.

¡Ah! —exclamó la pequeña alma, que ya se estaba sintiendo mejor.

Entonces Dios explicó que, para poder experimentar cualquier cosa, se requiere de su opuesto. Ese es un gran don, porque sin el no podrías conocer como es todo lo demás. No podrías saber qué es lo caliente sin lo frío, el arriba sin el abajo, lo rápido sin lo lento. No podrías saber qué es la izquierda sin la derecha, el acá sin el allá, el ahora sin el después. Y así —concluyó Dios, al verte envuelta en la oscuridad, no cierres el puño ni alces la voz para maldecirla.

Más bien, sé Luz entre las tinieblas, y no te enojes por ello. De ese modo sabrás Quién Eres Realmente, y también los demás lo sabrán. Permite que tu luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.

¿Quieres decir que está bien que los demás sepan que soy alguien muy especial? — inquirió la Pequeña Alma.

¡Por supuesto! — rió Dios, ¡Esta muy bien!. Pero recuerda que “especial” no quiere decir “mejor”. Todos son especiales, cada uno a su modo. Pero hay muchos que no lo recuerdan. Entenderán que está bien que sean especiales sólo cuando tú mismo sepas que está bien ser especial.

¡Fantástico! — exclamó la almita, quien bailaba, reía y daba saltos de felicidad. ¡Puedo ser todo lo especial que quiera!

Sí, y puedes serlo a partir de ahora mismo — agregó Dios, quien bailaba y saltaba y reía con la pequeña Alma. ¿Qué parte de lo especial quieres ser?

¿Qué parte de lo especial? No te entiendo.

Verás… — le explicó Dios: Ser la Luz es ser especial, y eso esta hecho de muchas partes.
Ser generoso es ser especial.
Ser amable es ser especial.
Ser creativo es ser especial.
Ser paciente es ser especial.

¿Se te ocurren otros modos de ser especial?

La Pequeña Alma quedó en silencio por un instante:¡Se me ocurren muchas formas de ser especial! — Exclamó luego. Es especial ayudar a los demás. Es especial compartir. Y ser amistoso también es ser especial. ¡Ser considerado con los demás es ser especial!

¡Así es! —concordó Dios. Y tú puedes ser todas esas cosas, o cualquier otra parte de lo especial que desees ser, en cualquier momento. Eso significa ser la Luz.

¡Ya se lo que quiero ser! —anunció la Pequeña Alma, muy emocionada. Quiero ser la parte de lo especial llamada “perdonar”. ¿No es especial perdonar?

Oh, sí —aseguro Dios. Eso es muy especial.

Entonces, eso quiero ser. Quiero perdonar. Quiero experimentarme a mí misma de ese modo.

Bien —dijo Dios. Pero hay algo que debes saber.

La Pequeña Alma comenzaba a impacientarse. Parecía que siempre había complicaciones.

¿De qué se trata? —suspiró.

No hay nadie a quien perdonar.

¿Nadie? La Pequeña Alma apenas podía creer lo que estaba oyendo.

¡Nadie! —repitió Dios. Todo cuanto hice es perfecto. No hay una sola alma en toda la creación que sea menos perfecta que tú. Mira a tu alrededor.


Entonces la Pequeña Alma se dio cuenta de que se había reunido una gran multitud. De todo largo y ancho, de todos los rincones del Reino, habían venido almas, porque se había corrido la voz de que la Pequeña Alma sostenía una extraordinaria conversación con Dios, y todos querían oír lo que decían.

Viendo a las incontables almas reunidas, la almita tuvo que coincidir: nadie parecía ser menos maravilloso, menos magnifico o menos perfecto que ella misma. Tal era el esplendor de las almas reunidas y tan brillante era su Luz, que la Pequeña Alma apenas podía sostener su mirada.

¿A quién perdonar entonces? —preguntó Dios.

¡Oh, creo que esto será muy aburrido! — gruñó la almita. Quería experimentarme como El que Perdona. Quería saber como es esa parte de lo especial.

Y, así, supo como es estar triste. Pero entonces un Alma amistosa salió de entre la multitud:

No te preocupes Pequeña —le dijo. Yo te ayudaré.

¿De verdad? —replicó, con el rostro iluminado. ¿Pero que puedes hacer?

Puedo darte a alguien para que lo perdones.

¿Puedes?

¡Desde luego! —canturreó el Alma amistosa. Puedo ir a tu siguiente vida y hacer algo para que lo perdones.

Pero… ¿Por qué habrías de hacerlo? —preguntó la Pequeña Alma. Tú que eres un Ser de tan absoluta perfección. Tú que vibras con gran rapidez creando una luz tan brillante que apenas puedo verla.

¿Qué podría hacer que frenaras tu vibración hasta que tu luz se hiciera oscura y densa?

¿Qué podrías hacer tú, que eres tan ligera como para bailar en las estrellas y desplazarte por el Reino a la velocidad del pensamiento, que entraras a mi vida y te volvieras pesada como para hacer una cosa tan mala?

Es muy fácil —repuso el Alma Amistosa. Lo haría porque te amo.

A la Pequeña Alma le sorprendió la respuesta.

No te asombres — le dijo el Alma Amistosa. Tú hiciste lo mismo por mí. ¿No lo recuerdas? Hemos bailado juntas muchas veces, por eones y eras. Durante todos los tiempos y en muchos lugares hemos jugado juntas. Simplemente no lo recuerdas. Ambas hemos sido todas las cosas. Ya fuimos el Arriba y el Abajo, la Izquierda y la Derecha. Fuimos el Acá y el Allá, el Ahora y el Después, Fuimos lo Masculino y lo Femenino, lo Bueno y lo Malo. Tu y yo Fuimos la víctima y el villano.

Así, nos hemos reunido muchas veces, la una dando a la otra la oportunidad exacta y perfecta para expresar y experimentar Quiénes Somos Realmente.

De ese modo —añadió el Alma Amistosa, llegaré a tu próxima vida y seré el “malo”. Haré algo realmente terrible, y entonces podrás experimentarte como El Que Perdona.

¿Qué harás? —preguntó la Pequeña Alma, un poco nerviosa. ¿Que puede ser tan terrible?

Oh, ya pensaremos en algo —replicó el Alma amistosa, con un guiño. Segundos después, pareció tornarse muy seria y murmuro: Tienes razón en algo.

¿En qué? —quiso saber la almita.

Tendré que frenar mi vibración y hacerme muy pesada para hacer ese algo no tan bueno, Fingiré que soy alguien muy distinto a quien realmente soy. Por eso te pediré un favor a cambio.

¡Si, lo que quieras — exclamó la Pequeña Alma y comenzó a cantar y bailar, Podré perdonar, podré perdonar! Pero notó que el Alma Amistosa seguía muy callada.

¿Qué quieres? —le preguntó. ¿Qué puedo hacer por ti?

¡Eres todo un ángel por estar dispuesta a hacer tal cosa por mí!

¡Claro que el Alma Amistosa es un ángel! —interrumpió Dios ¡Todos lo son! Siempre recuerda eso que sólo ángeles envío.

Y así, la Pequeña Alma quiso más que nunca satisfacer la petición del Alma amistosa: ¿Qué puedo hacer por ti? —volvió a preguntar.

En el momento que te golpee y te despedace —repuso el Alma Amistosa. Cuando te haga lo peor que pudieras imaginarte, en ese mismo instante…

¿Que? —interrumpió la Pequeña Alma. ¿Qué…?

El Alma amistosa está aún más seria: Recuerda quien soy realmente.

¡Si, así será! —exclamó el Alma Inocente. ¡Te lo prometo! Siempre te recordaré tal y como te veo aquí y ahora.

Muy bien —repuso el Alma Amistosa, porque pondré tanto empeño en fingir, que olvidaré quien soy. Y si tú no me recuerdas como soy realmente, no podré acordarme durante mucho tiempo. Y si olvido quién soy, incluso tú olvidarás Quién Eres, y las dos estaremos perdidas. Entonces necesitaremos que venga otra alma para que nos recuerde a Ambas Quiénes Somos.

¡No, no será así! —prometió otra vez la Pequeña alma. ¡Te recordaré! Y te agradeceré por darme ese don, la oportunidad de experimentarme como Quien Soy.

Así acordaron, y La Pequeña Alma fue hacia una nueva vida, emocionada por ser la Luz, que era muy especial, y por ser esa parte de lo especial que se llama Perdonar.

Y esperó ansiosamente poder experimentarse como Perdón y agradecer lo que hiciera la otra alma para que fuera posible.

En todo momento de esta vida, cada vez que apareció en escena una nueva alma, ya fuera que trajese felicidad o pesar (y especialmente si traía pesar), la Pequeña Alma pensó en lo que Dios le dijo.

“Siempre recuerda que no envío mas que ángeles”...


Fuente:  El Cielo en la Tierra Blogspot.

viernes, 14 de febrero de 2014

Los Pensamientos curan más

...que los medicamentos

  


Entrevista por Alessandro Di Masi Sanergía:

El científico Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo.

Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no sólo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados "efectos secundarios".

Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no sólo crea un efecto... sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.

---¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?

Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: "¿Qué medicina hay que darles?" ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.

Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

¿Está diciendo que el efecto placebo "creer que algo nos sanará" es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos.

¿Se puede poner energía en una cápsula?

Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.

Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la auto curación.


He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células.


Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.
La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres.

Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer.

La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario.

Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.

De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.

Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células.

La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.

Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones.
¿Y qué hay dentro?

Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniana. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.

--- Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?

La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.

Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad.

La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer.

Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar.


Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.

Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se "programa" su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!

La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable.

Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.

--- ¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?

Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo.

Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito.

Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: "Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico", pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: "¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?". Los pensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes.

Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.

Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis células y las traslado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.

Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión.

Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.

Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Sólo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado?

Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser.

Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.

lunes, 10 de febrero de 2014

Semillas de consciencia...

Semillas de concienciaEl terreno lucía árido y seco. Sólo rocas y algunos arbustos polvorientos, quemados ya por el sol, habitaban el desolado paraje. Sin embargo llegó aquél peculiar sembrador. Paciente. Lleno de fe. Dedicado. Decidido. Constante. Perseverante. Supo ver no lo que faltaba, sino lo que se escondía bajo esa tierra promisoria.

Comenzó por preparar el terreno, quitando la maleza, horadando hasta extirpar las raíces muertas. Después procedió a humedecer la sedienta tierra. Le dio de beber vida y esperanza. Cada gota que recibía, era un nuevo despertar para ese terreno yermo que había olvidado ya lo que era tener aliciente y propósito, una nueva ilusión en su existencia.

Una vez bien dispuesta, la tierra abrió sus entrañas para dejarse germinar. El paciente sembrador comenzó entonces a regar sus semillas, a implantar la nueva simiente que haría borrar ese pasado de desolación, para abrirse a un presente lleno de fruto y esperanza.

Con el paso del nuevo tiempo, las semillas fueron abriendo y comenzaron a echar raíces. Poco más tarde, los resultados empezaron a aflorar por sobre la superficie de la tierra. Los primeros brotes de esa nueva y buena siembra, fueron una fiesta de renacimiento.

Ahí venía. La verdadera vida. El cambio de una nueva conciencia en esa renovada tierra, materializado en la promesa de un noble y futuro árbol que crecería y llegaría a ser sombra, resguardo y alimento para un nuevo y afortunado peregrino.

De esa manera, el sembrador, ese trabajador de luz, concluyó así su misión: plantar semillas de consciencia, preparando el terreno para el frondoso árbol de una nueva humanidad…

Esta analogía le habla a tu corazón. ¡Despierta! Es tiempo de tomar la estafeta de ese sembrador. Es tiempo de sembrar sobre esta humanidad la simiente de un nuevo Ser. Tiempo de extirpar de sobre la faz de la Tierra la maleza de la apatía, la abulia, el conformismo, el desgano, el egoísmo, el desamor...

Tiempo de arrancar las secas raíces de esa vieja costumbre: el aceptar la dualidad. Buenos-malos, pobres-ricos, hambrientos-satisfechos, miserables-encumbrados, poderosos-desvalidos, amigos-enemigos…

Tiempo de sembrar a fondo la semilla del amor solidario. Tiempo de hacer germinar semillas de perdón. De abonar la tierra de nuestras relaciones personales con tolerancia y respeto.

Tiempo de abrir nuevos surcos en nuestra conciencia, de manera que razas, nacionalidades, color de piel, idiomas e ideologías diferentes, tengan cabida por igual en nuestro corazón. Porque todos somos Uno… y uno somos Todos.

Tiempo de reconocer que la única y verdadera riqueza está en nuestro interior. Sólo así resurgiremos como una Nueva Humanidad en donde el pan cotidiano sean la Luz y el Amor Incondicional, fruto de cultivar pensamientos y sentimientos de más alta vibración.

La Tierra, sedienta de un despertar universal, te espera para que la fecundes con tu ejemplo, con tu luz, con tu entereza. No te permitas flaquear, sembrador de sueños, sembrador de esperanzas. ¡Sigue esparciendo tus semillas de consciencia!

Elvira G.

domingo, 9 de febrero de 2014

¿Qué es meditar?




 La meditación es diaria, continua y no utiliza ningún artilugio. Se sirve de los pájaros, nace con el agua que surge del grifo, con la tormenta o el atardecer o la oscuridad de la noche… No tiene posturas ni rituales, cada momento es una postura y un ritual… cada instante es un regalo del Universo para penetrar sus secretos... Esa es la meditación constante, la que nace en ese segundo de atención y en ese minuto de plenitud... Es el latido de la unión con el alma, es la fragancia de las antípodas celestes, es la brevedad del insomnio y la planicie angélica.

Meditar es abrirse al campo de las maravillas, dejarse preñar por la magia que hay más allá del velo de la mente, por sus semillas y raíces. Es penetrar lo irracional desde esa atalaya que se levanta en los campos y bosques de la tierra hueca. Es la caricia vespertina y el susurro nocturno. Es la tremenda ola que nace en nuestra primavera y se fusiona en la arena en nuestro atardecer. Meditar no es analizar, es dejar que la matemática exacta e incomprensible del universo entero ordene el caos de nuestra ignorancia. Es ver cómo las señales nacen al ojo despierto, ver como el temple de quietud sorprende al ávido.

Meditar es unir el Cielo en la Tierra, el alma con su cuerpo, el espíritu con su mónada, el sol con su universo, la luz con su sombra, la flor con su perfume. Meditar es penetrar y compenetrar el misterio en esa respiración profunda y consciente que nos lleva hasta el supremo orden. Respirar, inspirar y fusionar. El latido es triple, el anhelo múltiple, la paz eterna y sublime.

Fuente: 
Creando Utopías http://creandoutopias.net

jueves, 6 de febrero de 2014

El discípulo y la libertad



 Por M. Amajur

Hermanos yo soy Amajur, ustedes se dicen mis discípulos, pero yo no tengo discípulos, yo no puedo guiar a nadie porque no es mi papel ni mi deseo limitar los caminos de aquellos que andan buscando una realización personal.

En el universo no hay caminos, el camino lo hace cada uno al andar, como ya fue dicho muchas veces en la Tierra, ustedes hablan del camino de Oro*Mu como si conocieran el camino de Oro*Mu.

Hablan de precisar los planes y la dirección que deben tomar sus pasos como si todo estuviera ya planeado, como si el libre albedrío no existiera, como si ustedes fueran los jueces que dictaminan hacia dónde deben caminar las personas.

Pero Yo Soy Amajur y tampoco voy a decirles que no hagan lo que están haciendo porque sería una paradoja de todo lo que ya he mencionado.

Ustedes son libres de trabajar como mejor les plazca y yo soy libre para decir lo que creo que es más conveniente, tanto ustedes como yo somos trabajadores de planos tan abstractos que difícilmente se comprenden.

Para mí la libertad es el más preciado de todos los dones que la vida me ha concedido y por eso me rebelo al más pequeño asomo de coacción. Hay quien gusta de ser como el pez que se siente feliz de haber picado el anzuelo porque entonces ya no tiene que decidir hacia dónde debe nadar; alguien más lo ha decidido por él. 

Hay quien se siente feliz de ser encarcelado como un león, porque ya no tiene que preocuparse por la búsqueda de su comida; ya tiene quien lo alimente.
Hay quien se siente feliz porque le dicen cual es su misión y cuáles son los objetivos que se persiguen en la vida del espíritu porque entonces su búsqueda ha terminado y se dedica a realizar lo que otros le dicen que es correcto.

Pero hay otros que se sienten felices de fluir como el viento y viajar en el aroma de las flores y ser como la gota de agua que cantando va siguiendo el rumbo que la misma vida le ha marcado. Que puede elevarse a las alturas o quedar atrapada en las orillas del sendero, que puede terminar como rocío y quedar como una perla engarzada en algún pétalo de rosa.

Hay quien disfruta ser como el canto de las aves que una vez que es emitido viaja sin descanso cubriendo la tierra en todas direcciones y en esa libertad sin dirección, sin propósito, sin un tiempo que le separe el futuro del pasado, sin un espacio que le diga dónde está adentro y dónde está afuera, se complace en la eterna existencia del ser.

Yo soy como ellos, canto a la libertad, me muevo en la libertad y lanzo invitaciones para aquellos que me escuchan, para que puedan experimentar un instante de libertad y, después que la hayan experimentado, regresen entonces si ese es su deseo, regresen a sus cárceles, a sus anzuelos, enciérrense en sus cuatro paredes y encadénense a su pasado y a su presente. Si eso los hace sentirse estables, seguros y racionales y ese es su deseo, síganlo viviendo. 

Pero les diré que hace muchos años hubo hombres encadenados morando dentro de una cueva, imposibilitados de voltear sus rostros hacia la entrada y mirando permanentemente hacia una pared que se localizaba enfrente de ellos. Los días y las noches se alternaban interminablemente, mientras afuera se oía el bullicio de la ciudad y los hombres pasaban enfrente de la cueva y nunca penetraban, tan sólo sus sombras eran reflejadas en aquella pared y los pobres presos encadenados las veían. Y era todo lo que veían. Tanto tiempo moraron ahí que llegaron a pensar que su mundo era de sombras. 

Esta historia ya la han escuchado antes, lo que tal vez no sepan es que un buen día uno de los hombres logró voltear hacia la entrada de la cueva y vio pasar a los seres humanos que proyectaban las sombras a las que ellos estaban acostumbrados, fue tanto su temor y su sorpresa que regresó la mirada hacia la pared a la que siempre había visto y buscó convencerse a sí mismo de que lo que acababa de observar había sido sólo su imaginación.
Mediten en eso y un buen día estaremos hablando en otro espacio, en otro tiempo.
Así sea.

Fuente: Facebook Nemesh Kailas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El Poder de Soltar:

Vivir para Vivir


 Por Emilio Carrillo

El proceso consciencial del ser humano alcanza un punto culminante cuando se comprende, asume e interioriza el “Poder de Soltar”.

“Soltar” es algo desconcertante para la mente e inaceptable para el ego. Por eso, muchas personas que sienten hoy la necesidad de soltar, lo experimentan y contemplan como un reto casi imposible. Pero no es así. Lo cierto es que soltar es lo natural y lo que emana espontáneamente del interior en un determinado momento de la evolución espiritual. Y nuestro “verdadero ser” lo exige con claridad cuando se llega a ese estadio concreto del devenir consciencial.

Por eso, para soltar, basta con fluir y dejarse llevar por lo que brota de nuestro interior más hondo y sagrado. Se comprende entonces desde el Corazón que ya no queda otra opción que desapegarse. Desapegarse y vaciarse de todo. Incluso de uno mismo y del enorme peso que nos mantiene atados a una realidad que no es más que un sueño aplastaste, una colosal Matrix, que nos vuelve cadáveres vivientes –muertos que entierran a sus muertos- que se sueñan viviendo y se sepultan a sí mismos en el "tener que", el "deber de", el "yo quiero"...

Soltar... Soltar todas las referencias preestablecidas y todos los sistema de creencias; soltar conceptos y esquenas mentales; soltar imágenes y formas; soltar la ilusión de que somos espirituales por aferramos a la idea de la espiritualidad; soltar la cruz y la vela, el incienso y el padre nuestro; soltar las palabras que nos atan al rezo a un Dios exterior y ficticiamente separado de nosotros mismos; soltar guías, canalizadores y maestros, sobre todo maestros; soltar templos costosos que albergan la salvación; y soltar prácticas y cultos farragosos que nos muestran un “camino” predefinido por otros para acercarnos a ese Dios pretendidamente distante.

Soltarnos... Soltarnos de la gran mentira de que precisamos de un trabajo y unos ingresos para poder “vivir” (con cuánta frecuencia se confunde “vivir” con “sobrevivir”, que es lo que se hace en la Matrix); soltarnos de la ilusión de que necesitamos una pareja, una familia o unos amigos para ser felices; soltarnos de las inercias, comodidades y protecciones con las que nos hemos apresado a nosotros mismos en la "cárcel de máxima seguridad" de nuestros miedos; soltarnos de toda la película que nos han pintado desde el comienzo de nuestros tiempos, convirtiéndonos en marionetas de un titiritero; soltarnos de todos los cuentos que nos contaron y nos siguen contando para que continuemos chupándonos el dedo.

Soltar... Soltar todo lo que provoca resistencia: mientras haya resistencia, no podrás fluir; soltar cualquier tipo de lucha: si sigues empeñado en luchar contra algo, contra lo que sea, no podrás crear; soltar cualquier clase de miedo: en tanto haya miedo en tu vida, de cualquier especie, no gozarás de Libertad; soltar deseos y anhelos; soltar también rechazos y renuncias; soltar la necesidad de soltar.


Soltar... Soltar para jugar a crear; soltar para Confiar en la Vida...
...Y, al fin, soltarnos de nosotros mismos hasta Ver la luz que siempre fuimos y Somos y constatar la divinidad de nuestra “naturaleza esencial”.



Cuando se comprende esto, lentamente y sin alternativa, como un inmenso globo que soltó las amarras, el vuelo comienza y se despliega de instante en instante. Y todo en nosotros y a nuestro alrededor se transforma y transfigura en Amor.
No puede ser de otra manera. Ahora, tras soltar, observas desde donde no hay nada inventado, fijado, controlado, programado.

Ya no eres tocado ni alcanzado por nada ni por nadie. Y sólo observas. Observas en Soledad (la "Edad del Sol”) y Silencio. Observas sin distracción, sin temor, sin deseo. Observas sin palabras, sin forma. Y observas hasta, incluso, dejar de observar para integrarte absolutamente en lo observado. ¡Y en ese preciso momento tomas consciencia de la Consciencia y de que eres el Todo!

Entonces no hay vuelta atrás posible. Has hecho tuyo el "Poder de Soltar" y asistes al maravilloso Milagro del desapego completo. El vaciamiento llena tu Vida, que ya no es tal, sino la Vida misma. Y contemplas todo de modo diferente, pues se desvanecen los velos y disfraces que tapaban lo Real. En ese instante, una nueva visión de la “realidad” aparece ante ti. Y todo lo que fuiste, eres y serás se descubre ante tus ojos nuevos. Todos los tiempos y el destello mismo del tiempo se abren espléndidos.

Ya todo es claro e intensamente pleno. Y te inunda un Amor que no es describible. El Amor que se expande desde la Sabiduría de que nada es ajeno a ti y nada se halla fuera de ti. Tú eres todo lo mirado y observado, sin excepciones. Estás unido a Todo y no hay diferencia alguna entre el Todo y tú. Y te inunda el discernimiento de la ficción que supuso todo aquello que llamaste "yo", "me", "mí", "mío" o "mi".

Cesó todo. Se habrá expandido aquello que se consideró “tú” en algún instante del momento presente continuo en el que lo eterno se desenvuelve. Al unísono, se difuminará cualquier idea de identidad, sea física, álmica o espiritual, individual o colectiva. Consciente del “Poder de Soltar”, amarás y vivirás la Vida como jamás pudiste soñar, sin perder detalle, sin desear nada e, igualmente, sin renunciar a nada de lo que la Providencia -tu "verdadero ser" en acción- y la propia Vida -no tu programación mental- te pongan por delante. Y se posará suavemente y para siempre en tu Corazón el “Vivir Viviendo”, que es la única verdad de la Vida en cualquier plano y Dimensión que se experiencie.

Vivir Viviendo: irradiando permanente Amor; conectado a todo lo que existe; desplegando la Divinidad que Somos y Todo Es; en constante estado de dicha, gozo y éxtasis, siempre con entusiasmo y la máxima energía vital; invulnerable e incontaminable ante lo que sucede; con la absoluta certeza del resultado que produce cualquier acción; testigo imparcial de la Evolución de la Creación en todas las escalas y niveles bajo el perpetuo impulso del Amor.

Vivir Viviendo: la única verdad de la vida; la verdad de que ¡sólo vale la pena Vivir para Vivir!

lunes, 8 de julio de 2013

Indigo: ¿los seres de Acuario?


En los albores de la Era de Acuario es posible que estemos siendo testigos del nacimiento de un nuevo tipo de ser humano y no nos estemos dando cuenta de ello.

Al igual que con el nacimiento de esta Nueva Era, las personas que defienden la tesis que establece que para que un planeta entero cambie debe cambiar su base, y por la tanto el Gran Plan de Dios para la Tierra incluye sustituir por completo al hombre alterando genéticamente una o mas generaciones, no saben definir bien cuándo este fenómeno empezó a darse.

Hay quienes dicen que la Era de Acuario se inició en 1948 luego de finalizada la segunda guerra mundial, otros que lo hizo en 1962 y algunos que aún no ha comenzado si no que estamos en un momento de transición entre las dos Eras (Piscis – Acuario).

De la misma forma hay quienes dicen que el nuevo tipo de ser humano empezó a nacer en los 70, otros lo ubican en los 80 pero todos coinciden en que es desde los 90 en adelante que se está dando el mayor  número de nacimiento de ellos, seres cuya responsabilidad primordial es la de lograr la armonización de los pares opuestos: hombre y mujer, materia y espíritu, razón e intuición, oriente y occidente, etc., que promete la nueva Era

Cada Era se ha destacado porque los hechos relevantes en el curso de su realización se caracterizan por corresponder con el símbolo y los planetas que la representan. De esa forma tenemos que en la Era de Tauro, el Toro fue el símbolo de los Ritos Sagrados, los pueblos antiguos le rindieron honores y tributos. Culminada la Era de Tauro, Moisés dio a su pueblo una Ley Ritual basada en sacrificios de carneros y corderos, símbolo del signo zodiacal de Aries.

En la Era de Piscis, los astrólogos de la época o magos de oriente, escrutando la bóveda celeste, observaron la gran conjunción de los diversos planetas reunidos como una fulgurante estrella en la Constelación de Piscis, y de ahí dedujeron que había llegado a la Tierra una representación humana de EL Cristo. El Salvador del mundo llamó pescadores a sus apóstoles, multiplicó los peces, las iniciales de las palabras de su nombre y de su Misión forman un anagrama que en griego significa pez, es el pez que representa al signo de Piscis.

Llama la atención que aquellos que creen en un nuevo tipo de seres humanos los hayan identificado con el nombre de Índigo, que es el color que corresponde a Acuario, mas ellos no lo hicieron por eso sino porque es ese el color de su Aura.

Además, como veremos mas adelante, las características asociadas a las personas Índigo corresponden al comportamiento de los seres de un mundo en el cual la Era de Acuario se ha consolidado y ha marcado la finalización de una forma de pensar y de vivir para dar paso a otra muy diferente en la cual Urano, regente de la era y de la técnica moderna, simboliza, entre otras, a la intuición en equilibrio a la creación por la prolífera generación de ideas. Y Saturno que le acompaña, simboliza la exaltación de la Sabiduría, no como el conocimiento represivo de la domesticación del hombre por el aprendizaje atávico que lo esclaviza, sino como el camino liberador que lo acerca al Sendero en el cual el hombre se hace Uno con Dios.

Las características de un Niño Índigo

Desde su infancia, los que pudieran ser integrantes de esta nueva “raza” tienen características que los distinguen de los niños a los cuales estamos habituados y que los convierten en un motivo de asombro o preocupación para las personas responsables de su educación, ya que su comportamiento requiere de atención especial, por lo que la mayor parte de las investigaciones se ha centrado en esta etapa y cuando se toca el tema, se habla generalmente de Niños Índigo.
Un Niño Índigo tiene características físicas particulares, con un gran potencial de activación de cuatro códigos más en el ADN lo cual los dota de un claro fortalecimiento del sistema inmunológico según estudios realizados en la universidad de California (UCLA)[3]; su hígado es mas resistente, son mas delgados de lo normal, con ojos grandes, tienen el lóbulo frontal ligeramente abultado, desarrollan habilidad para escribir y actuar con ambas manos o tienen una tendencia a ser zurdos, comen poco, tienen un coeficiente intelectual superior a 120 y son muy activos.


En la actualidad se ha logrado estudiar un grupo importante de niños que clasifican dentro de la categoría Índigo y de este estudio se concluye que, por lo general, su patrón de comportamiento responde a lo siguiente:

* No son tímidos a la hora de expresar lo que necesitan.
* No se amedrentan con facilidad y con ellos no valen las amenazas
* Tienen altamente desarrollados los cinco sentidos
* Tienen gran sensibilidad
* Se distraen fácilmente o tienen bajo poder de concentración cuando el asunto ya fue procesado por ellos o no les interesa.
* Se resisten a la autoridad si ésta no está democráticamente orientada
* Simplemente no harán ciertas cosas; por ejemplo: esperar en una fila es muy difícil para ellos.
* Prefieren formas particulares de aprendizaje –para la lectura y las matemáticas en especial.
* Pueden frustrarse fácilmente porque tienen grandes ideas pero pocos recursos o personas dispuestas a ayudarle a realizarlas
* Con frecuencia ellos encuentran mejores formas de hacer las cosas, tanto en casa como en la escuela, lo que los hace parecer rebeldes y hasta inconformes con cualquier sistema
* Aprenden a un nivel exploratorio, y se resisten a memorizar mecánicamente o a ser meros oyentes.
* No duran mucho tiempo sentados a menos que estén absortos en un tema de su interés.
* Son muy compasivos y tienen muchos miedos, tales como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos.
* Exigen mucha atención y sienten que la vida es demasiado valiosa para dejarla pasar. Quieren que las cosas sucedan y con frecuencia fuerzan una situación a fin de obtener lo deseado.
* No pueden entender por qué las personas operan en modalidades no basadas en el amor. Son extremadamente resistentes y hábiles para ayudar a niños necesitados aunque su ayuda a menudo sea rechazada. En la juventud pueden tener problemas de adaptación con otros niños.
* Tienen energía en exceso por lo cual a menudo son diagnosticados con desórdenes de atención (ADD – Attention Deficit Disorder) o alguna forma de hiperactividad.

PERSONALIDADES INDIGO
Los Niños Índigo además del patrón de comportamiento señalado anteriormente comparten cada una de las características que se enumeran a continuación. Se han clasificado en cuatro tipos diferentes, dependiendo de cuales de estas características se presentan con mayor intensidad, para ayudar a quienes los guían a que dirijan su crecimiento de forma armónica y desarrollen sus aptitudes sin trabas:

1. El humanista: el primero es el Índigo humanista que está destinado a trabajar con las masas. Pueden ser los médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana. Son muy hiperactivos y extremadamente sociables. Hablan con todo el mundo, siempre en forma muy, pero muy amigable. Son torpes en sus movimientos y ademanes. Algunas veces se estrellarán contra una pared porque olvidaron poner los frenos, no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarle las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Son lectores asiduos.

2. El conceptual: Los Índigos conceptuales están más interesados en proyectos que en personas. Probablemente serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana. No son torpes, por el contrario, son niños muy atléticos. Son controladores y la persona que más tratan de controlar es a su madre si son niños, y a su padre si son niñas. Este tipo de Índigo tiene tendencia a la adicción, especialmente a drogas durante la adolescencia, por lo cual sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento.

3. El artista: El Índigo artista es mucho más sensible y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Está más inclinado hacia el arte, es muy creativo y puede que se convierta en el profesor o el artista del mañana. Sea lo que sea a lo que se dedique, siempre estará orientado hacia el lado creativo. Dentro del campo de la medicina, será cirujano o investigador. En el campo de las artes, será el creador. Entre los 4 y los 10 años, muestra una marcada tendencia a involucrarse en hasta 15 actividades creativas diferentes, le dedicará 5 minutos a cada una y luego la abandonará.

4. El interdimensional: El Índigo interdimensional es mucho más grande que los demás índigos, desde el punto de vista de la estatura. Entre el primero y el segundo año ya no le podrá decir nada. Ellos dirán: “Yo ya lo sé” o “Yo puedo hacer eso”, o “Déjame sólo”. Son ellos quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo, pero si no se mantienen en la línea correcta pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos.

Aquellos que han tenido experiencias cercanas con estos niños, afirman que vinieron al mundo con una gran carga de habilidades síquicas, siendo la intuición una de ellas, dejan que la intuición guíe sus acciones, dándole más importancia a lo que dicta la voz del alma que a la aprobación externa. Expresan un trato con seres de otras dimensiones y se sienten cómodos conversando sobre temas relacionados con poderes extrasensoriales.

(Autor anónimo).

domingo, 23 de junio de 2013

Juego de Honor...


Coraje, persistencia, fé inquebrantable y oídos sordos al desánimo circundante… Ingredientes básicos para  lograr un objetivo y realizar tus sueños en la vida.  Esta magnífica película es un fiel reflejo de ello. Basada en hechos reales, presenta la vida de un chico quien a pesar de no haber nacido “en la clase idónea” y sufrir por ello menosprecios y humillaciones, con talento y determinación logra coronar su objetivo. Gran lección de actitud ante la vida, y excelente tema para esta tarde de domingo ¡Qué la disfruten!

Juego de Honor (1:55:37)