martes, 22 de junio de 2010

Más allá del horizonte

Por Julio Andrés PaganoMás allá del horizonteQue tu cálida luz cristalina se extienda más y más.

Algo parecería haber fallado. Nos muestran que el aire sigue plagado de miedo y desconsuelo. Los cuestionamientos no se diluyen. La sensación de incertidumbre se expande. ¿Acaso los guías se están retirando? ¿Estamos asistiendo a la noche oscura del alma?

Nada sucede por error, calma. Estás empezando a caminar sin ayuda, es sólo eso. Nadie te abandonó. Estás experimentando el acto más grande y puro de amor. Hoy sueltan tu mano porque saben que creciste. Es hora de que confíes en tu guía interior. Llegó el momento de que tu fe se multiplique, para que tu luz se esparza más allá del horizonte.

No importa de qué manera esta carta llegue a tus manos, fue escrita sólo para vos. Sentí su vibración. Este mensaje llegará al centro de tu alma. Tu espíritu le dará paso, sabe que lleva la fuerza de mis más puras intenciones para intentar ayudarte a que cambies de percepción.

¿En qué mundo vive esta persona que me escribe? ¿Acaso no ve televisión, no lee los diarios o no escucha la radio? Calma... calma. Es cierto que hay atentados, violencia y hechos que llevan la firma de la locura y el descontrol, pero eso es sólo una parte de la realidad.

Es lo que nos muestran los medios de comunicación. Ellos hacen de lo negativo su principal ingreso económico, por eso a cada rato nos acercan fuertes dosis de oscuridad compactada. Pero esto no significa que sea lo único que sucede.

Toda forma de ver es una forma de no ver, no lo olvides. Hay otra gran parte, muy luminosa, que también existe, pero que los medios casi no reflejan porque no se traduce en rating, ni en ventas: a cada instante también hay abrazos, caricias, sonrisas, besos, buenas acciones, palabras de aliento y gestos de humanidad, pero eso queda en el anonimato de la cotidianidad.

Lo que vemos fuera no es más que la proyección de lo que nos pasa dentro. Hoy sentimos temor e incertidumbre porque estamos caminando sin ayuda, por eso el eco de lo que lo medios reproducen nos hace tambalear. Sin ayuda no significa solos, recordalo.

Nuestros padres siempre estuvieron muy cerca cuando aprendimos a caminar. Si fuese por ellos nunca se hubiesen desligado, pero sabían que había llegado nuestro tiempo de andar sin sostén. ¿Acaso creés que soltaron nuestra mano por insensibilidad? Sólo quien nos ama nos deja libres.

Asistimos a una etapa de profundos cambios. Es necesario que escuches, más que nunca, tu voz interna. Todo es cuestión de percepción. Para la nariz la posibilidad de ver no existe, pero eso no significa que no se pueda ver. La lengua no puede oír, pero eso no implica que los sonidos sean un invento.

Hay otra realidad que los medios de comunicación no cuentan. Esa realidad habla de que tu corazón continúa abriéndose hacia mundos más sutiles. Vamos, seguí floreciendo. Persistí co-creando la nueva humanidad.

Detrás tuyo hay una legión de ángeles que aplauden y honran tus esfuerzos. Ellos celebran cada paso que das. Saben que llegó tu hora de correr por la vida, esparciendo tu hermosa luz. Nada ha fallado.

Seguís acompañado como siempre. Te miran. Te sonríen. Te aman. También te alientan a que prosigas expandiendo tu intensa vibración cristalina, más allá del horizonte.

www.proyecto-despertar.com.ar

lunes, 21 de junio de 2010

Yo tu Padre, siempre estoy contigo...

Yo, tu Padre, siempre estoy contigoTranquilo, hijo mío. Has estado ausente. Perdido. Callado. Aislado en tu mundo. Llevando a cabo no lo que los demás esperarían de ti, sino lo que tu propio corazón te ha indicado. Has taponado las puertas de tu casa. Nada ni nadie entró ni salió de ella.

El mundo, afuera, ha seguido girando ininterrumpidamente. El barullo no cesa. El circo informativo continúa. De momento, el fútbol y el derrame del petróleo en el Golfo de México, ocupan los principales titulares en las noticias.

La sed por saber qué pasa ahí afuera, es acuciosa en cada corazón. Cada ser en el planeta puede estarse preguntando ¿qué es lo que realmente vendrá ahora? Por la Internet, cual caudaloso río, la información inunda los hogares, haciendo surgir cada vez más interrogantes.

En medio de todo ello sólo necesitas saber callar y escuchar… Siente cómo te acaricio con el viento… recibe mi cálido abrazo de sol… escucha los sonidos del silencio… percibe el ritmo de la vida en la lejana algarabía de esos niños que juegan en el campo.

Advierte mi concierto cotidiano, ahora que abres de nuevo tus ventanas al mundo exterior. No hubo abandono, tan sólo ausencia… por humana ignorancia. Cada cual va por su sendero. ¿Alguien te hizo falta? ¡Es posible que tú también fuiste carencia para alguien más!

Sal de tu encierro. Entrégate de nuevo al fluir de la vida. A esos ríos de almas que buscan y procuran la luz, la armonía y la paz entre los corazones. Todo sigue en pie. Nada se ha derrumbado. Tus sueños siguen latentes. Basta recomenzar. Volver a dar el primer paso.

Impulsa de nuevo tus alas. Cree en tu propio vuelo. Olvídate de todo y todos los demás. Yo soy quien te impulsa en el desfallecimiento. Yo soy quien realmente conduce tus anhelos más profundos hacia la acción. Porque yo soy quien te dio el aliento de vida.

Más allá de la falacia de las formas y de paternidades temporales, Yo Soy tu verdadero Padre. Ven a mí, recuéstate y descansa a mi lado. Siéntete querido, mimado, protegido. Porque yo, tu Padre, querido hijo mío, siempre estoy ahí contigo…

Elvira G.

domingo, 6 de junio de 2010

Aligera tu carga...

Aligera tu cargaChispita: ¡Hola, Neblina! ¿qué pasa? Pareciera que estás echando la casa por la ventana: ropa, accesorios, enseres domésticos, cacharros viejos, todo se acumula ante tu puerta. ¿Acaso te estás mudando?

Neblina: No exactamente, Chispita. Más bien quiero practicar el desapego.

Chispita: ¡Genial, querida amiga! Las cuestiones materiales son los primeros “fardos” que nos van sujetando y enclavando en este plano. En el mundo material de 3ª. dimensión en el que vivimos, el lema imperante parece ser: “más tienes, más importas”…

Neblina: Lo sé, Chispita, pero no es fácil salirse de ese patrón. Aún me cuesta deshacerme de ciertas prendas, o de aquél objeto decorativo que tanto valor llegó a tener para mí.

Chispita: ¿Con cuántos de ellos llegaste a la vida?

Neblina: ¡Por supuesto que con ninguno de ellos!

Chispita: Pues así debiéramos ir por nuestro camino, lo más ligeros de equipaje posible. Somos espíritus de paso en este mundo y no necesitamos aferrarnos a nada para crecer y continuar nuestro sendero. Entre más nos sujetamos y aferramos a algo, más sufrimos y más nos enterramos en este plano ilusorio.

Pongamos como ejemplo a ese buen hombre quien, siguiendo los cánones de este mundo acerca de que la felicidad está en poseer cuantiosos bienes materiales, y debido a que de niño fue muy pobre, cuando crece lo único que desea es llegar a tener una “seguridad económica”. Trabaja en consonancia y, poco a poco, en la medida de sus posibilidades, va adquiriendo bienes raíces por aquí y por allá. Con el paso de los años amasa una pequeña fortuna que le permite sentir una cierta seguridad.

Y digo “cierta” porque también es verdad que, al parecer, quien más tiene, más desea poseer… Así, nuestro personaje no parece estar satisfecho con lo alcanzado, y lucha por acumular mayores bienes. Se aferra a ellos y se resiste a compartirlos con quienes menos tienen.

Para su desdicha, un aciago día, este amigo cae víctima de una penosa enfermedad. Al internarse en un hospital, esos bienes a los que tanto se aferró, comienzan a escurrirse y escaparse como el agua debido a los altísimos costos que todo ese proceso genera.

Por fortuna, ese buen hombre vive para recapacitar los hechos. Se recupera y enmienda su actitud. Finalmente, se muestra dispuesto a compartir con los más necesitados su bonanza material. Mientras que otras situaciones, le hacen aflorar también insospechadas dádivas del corazón…

Neblina: Bien por esa persona, Chispita, que se dio la oportunidad de vivir el desapego material.

Chispita: tú lo has dicho, Neblina, el desapego material. Si analizas a fondo, el ser humano se apega no sólo a bienes y objetos materiales, sino a cuestiones emocionales. Estas son aún más difíciles de soltar.

Neblina: ¿Por ejemplo?

Chispita: Un enojo, un malentendido con algún familiar o con un amigo. Son “posesiones” que nos hacen daño porque las llevamos en la mente y se albergan en la parte obscura de nuestro interior. Injurias, insultos y agravios que muchas veces quien los causó ya ni siquiera los recuerda; pero que, quien los recibió, los lleva guardados en el alma, como un ponzoñoso animal en el fondo de una gaveta, esperando tan sólo el momento propicio para saltar y envenenarnos. De ese tipo de posesiones necesitamos liberaros cuanto antes posible.

Neblina: Cuánta razón tienes chispita. Porque si es difícil dejar atrás un par de zapatos que tanto nos gustó, ¡qué difícil resulta, en ocasiones, el perdonar y olvidar un insulto que recibimos hace ya tanto tiempo!

Chispita: Basta recordar que somos espíritus, no cuerpos, transitando en esta dimensión. Nuestro cuerpo no es más que la vestimenta que al llegar la noche de la existencia (la así llamada muerte) nos quitamos ya por inservible o incómoda. Así como al ir a dormir cambiamos de ropaje a algo más holgado y propicio que nos permita libertad y movimiento al descansar.

No lo olvides, Neblina, en esta realidad más bien dormimos. Al trascenderla es cuando realmente “despertamos”. Es curioso notar que al morir se dice que “entierran” nuestros restos mortales. Se me ocurre pensar que más bien vivimos “enterrados” desde el momento en que nuestro espíritu encarna en este plano que, al menos hasta ahora, ha sido tan denso…

Quiera nuestra buena fortuna que el cambio dimensional que vivimos ahora haga de este planeta un sitio más luminoso en donde vivir sin tantas “posesiones” y sin apegos. Un mundo en donde el paradigma del “tener más” se convierta al fin, y para el bien de toda la humanidad, en “Ser más”… ¿Te parece?

Neblina: ¡Me encanta la idea, Chispita!

Elvira G.

® Derechos Reservados.

sábado, 5 de junio de 2010

Todo contribuye al equilibrio

Aunque parezca que vivimos en dualidad, en este mundo relativo, nada es bueno ni malo, simplemente complementario. El que una persona enferme es un aparente “mal” si lo vemos desde el punto de vista del enfermo. Sin embargo, ello se vuelve “un bien” para el médico que le atiende quien, con esos honorarios, podrá cubrir la colegiatura de sus hijos.
Todo contribuye al equilibrio
El que no duermas bien es un mal para ti mismo, porque estás desgastando anormalmente tu cuerpo físico. Sin embargo, todos los desvelados del mundo son una bendición para los negocios de café. Los fans de esta bebida creen que entre más “cargado”, mejor. Es decir, como rezaba el dicho de antaño: “siempre habrá un roto para un descosido”.

Quizás haya ahí una correlación cuando decimos “los opuestos se atraen”. Cuando alguien te hace enojar, ¿qué necesitas lograr para balancear la situación? Hacer acopio de tolerancia y perdón.

Si caes en un estado depresivo, ¿cuál, sería la solución? ¿Seguir pendiente abajo hasta tocar fondo sintiéndote mártir y echándote más tierra encima tú mismo? Para salir de esa oscuridad que no te beneficia en nada, ¿no sería mejor buscar la luz de la alegría, la acción y el entusiasmo?

Si no encuentras la verdad que buscas ahí en donde la buscas, te quedas frustrado y te das por vencido, ¿o emprendes nuevos caminos, pensando que no importa si te equivocas, lo importante es no darse por derrotado? El antídoto ahí sería perseverancia contra desesperanza.

Estar o lograr el camino del medio, como decía Buda en el Noble Octuple Sendero, es encontrar el balance, la armonía. Desafortunadamente, un punto difícil de lograr en este mundo de tan cambiantes formas y situaciones. No bien estamos felices, al rato parece que la tristeza nos consume.

Podemos estar tranquilos y, sin darnos cuenta, caemos de nuevo en la insatisfacción o el anhelo de algo diferente a lo que tenemos. Contrastes. El mundo de Maya nos rodea constantemente.

¿Habría una escapatoria de todo esto? ¿Lograr liberarnos de esta dualidad que nos altera y nos consume? Ciertamente sí. Elevando nuestra conciencia para dejar de hacer esos constantes juicios calificativos: bueno-malo, frío-caliente, áspero-suave, bondadoso-mezquino, agradable-desagradable, etc., etc.

Cuando vivamos este mundo ya sin juzgar, sin emitir opiniones ni exponer criterios que no nos soliciten, podremos salir de la dualidad. Podremos entonces aceptar que todo forma parte del Todo. Y no habrá ya más quejas ni insatisfacciones. Todo será bendito y bienvenido.

Nos habremos colocado en un nivel superior. El del Observador que todo lo ve y todo lo acepta. Que nada critica y todo lo avala. Que no discrimina, y que simplemente se integra. Nos volveremos copartícipes del Todo. Nos reconoceremos como piezas únicas e imprescindibles del rompecabezas universal. Nos daremos cuenta que el mundo no estaría completo sin nosotros, pero tampoco sin algún otro de nuestros congéneres.

Porque todos y todo es necesario para el Todo.

Elvira G.

lunes, 24 de mayo de 2010

La casa rentada

La casa rentadaTal vez llegó el momento: entregar la casa rentada. Los muros ya están viejos y deteriorados. Llenos de sarro y moho. Limpiarlos resulta difícil.

¡Pero nos hemos acostumbrado tanto a estar aquí! A pesar de ciertas incomodidades. A pesar de las visitas o situaciones desagradables que vivimos en ella. No siempre hubo luz entre sus muros. Por momentos reinó la oscuridad y también se coló el frío por las ventanas abiertas. Pero era nuestra casa y había qué estar en ella.

Hoy los muros comienzan a resquebrajarse. No encontramos ya la manera de fortificarlos. Aunque insistimos y nos resistimos a abandonarla. O quizás son nuestros familiares quienes nos invitan a hacerlo aún, a prolongar nuestra estancia dentro de ella. Tratan de ayudarnos a tapar una grieta, resanar un muro, o reparar aquella desvencijada puerta que se está cayendo, vencida por el tiempo.

Se nos olvida que la casa es rentada tan sólo por un tiempo. No es nuestra. No nos pertenece ni nosotros pertenecemos a ella. No vale la pena empecinarnos en permanecer dentro de esos espacios. Ya no hay otra salida. Se nos acabó el contrato. Olvidamos que éste era tan sólo un trato temporal.

No recordamos que nuestro contrato indefinido es el que viene ahora: el de nuestro verdadero y eterno hogar, el espiritual. En este momento, quizás, tan sólo nos toca abandonar esa casa rentada: la morada temporal de nuestro efímero cuerpo físico

Intuimos que llegó ese momento. Sin embargo, sólo el propietario de los bienes inmuebles tiene la última palabra. Sólo Él…

Elvira G.

® Derechos Reservados.

domingo, 23 de mayo de 2010

Elimina todo sentimiento de separación...

Elimina todo sentimiento de separaciónDile hermano al mendigo...
Y al que en lujos fastuosos
arrebuja su cuerpo, dile hermano también…

No hay pequeños ni grandes,
Ni geniales ni torpes…
El más sabio de todos, sólo es niño ante Dios.

Si tú cruzas el puente de las formas de Maya,
has de ver a la Esencia cuya ley soberana le conmina
a dar muerte a toda división…

¿Quién te habló de hombres malos?
Quién te habló de hombres buenos?
Todos somos lo mismo, todos vamos en pos de la única meta,
Y al andar, muchas veces, unos caen y malos por eso nos parecen…

Pero, ¿cómo han de serlo si provienen de Dios?
Borra en tu alma la infamia de sentirte distinto.
Dí: los hombres tenemos un idéntico Ser

Yo soy uno con todos, lo plural es mentira.
Una sola es la esencia de las múltiples vidas...
¡Una y nada más que una, frente a Dios y su ley!
Ada Albrecht.

lunes, 17 de mayo de 2010

El camino señalado

Por Julio Andrés Pagano
El camino señalado

Dame tu mano, compañero de ruta, y caminemos unidos en dirección a la luz.

Un paso. Otro paso. Uno más. La marcha se hace lenta. Cuesta caminar. La subida es empinada. El sendero no está marcado. Contemplando las estrellas todo se vuelve más fácil. No estamos solos. ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué tanta gente permanece indiferente? Subir aporta claridad, pero hacerlo implica un esfuerzo que muchos no están dispuestos a realizar. La seguridad se paga con la libertad. Debemos seguir andando. Hay que aprender a confiar. El camino señalado es invisible. Sólo el corazón puede verlo. Sentir es la clave para seguir avanzando hacia la luz.

La constancia y la voluntad presentan síntomas de cansancio. La batalla es interna. Viejos cuestionamientos y dudas afloran, saben que sólo pueden vivir mamando de la inconciencia y dan sus últimos coletazos para intentar torcer el rumbo. A medida que ascendemos se caen los andamiajes. Las estructuras se esfuman. Hay que permanecer alertas. Nunca se sabe de qué manera se presentará el próximo desafío. Las pruebas son una constante que nos ayudan a elevar.

Hombro con hombro, alma con alma, así, juntos, todo se hace más simple. La mano cálida de un peregrino me apuntala. La sonrisa de otro hermano me infunde optimismo. Todo suma. Es un honor poder disfrutar cómo las mariposas danzan con el viento. Las abejas y picaflores también nos acompañan. Son mensajes sutiles que confirman la senda elegida. El corazón simplemente agradece por tanta felicidad.

A lo lejos, todavía se escucha el eco de la risa de las masas. Creen que estamos locos por querer que la paz y la armonía retornen a la Tierra. Cantemos. Que nuestras manos se unan bien alto, para que desde el valle de lágrimas vean que marchamos unidos en el amor, irradiando la energía de una nueva humanidad. No somos mejores ni peores que los demás, sólo buscamos no vivir en la inconsciencia.

Se necesita coraje, fe y actitud para seguir peregrinando. La vibración del despertar insufla energía, cicatriza las heridas y abre los ojos del alma. La maestría del corazón nos guía. Podemos no verlos, pero estamos acompañados. Seres de luz nos protegen. El caos, la desesperanza y el odio quedan en sus bajos reinos de sombras. Luz por un lado, oscuridad por el otro. Las aguas se dividen. Un nuevo orden se despliega.

Me pediste ayuda compañero de ruta, lo mejor que puedo hacer es recordarte que falta muy poco. No aflojes, ánimo. Tomá mi mano y ponete de pié. Tenemos que continuar. Imaginá lo majestuoso que será llegar a la cima. Despreocupate, vamos bien. Disfrutemos del silencio. Contemplemos el paisaje. No hacen falta las señales, nuestros espíritus saben que aunque no existan los carteles indicadores, éste es el camino señalado.

http://www.proyecto-despertar.com-ar/

lunes, 10 de mayo de 2010

La bendición de una Madre...

La bendición de una Madre Hace dos días preparé esta entrada especial por el 10 de Mayo, Día de la Madre en México, y quizás en algunos otros países latinoamericanos o hispanoparlantes.

Pensé traer aquí nuevamente este bellísimo tema de Snatam Kaur: "La bendición de una Madre", basado en un poema sikh del S. XVI.

Meditando sobre el alma de su bebé durante los primeros cuatro meses de su gestación, estas frases de dicha plegaria llegaron profundamente al alma de la cantante:

"Retoño mío, esta es la bendición de tu madre...
Nunca olvides a Dios, ni por un momento...
Que tu prenda de vestir sea la protección de Dios...
Que tu sustento sea el canto de la alabanza a Dios..."


Lo comparto muy especialmente en este 10 de Mayo en que mi propia madre se encuentra hospitalizada, a sus 87 años, tras haber sido operada de emergencia, ayer por la noche, a causa de una peritonitis. Este día, totalmente "entubada" y en una sala de terapia intensiva, sin poder expresarse, me hace pensar, más bien, estoy segura, que si ella hubiese conocido esta canción, ¡también la hubiera cantado, en su momento, a todos sus pequeños!...

Envío una bendición muy especial para todas las Madres que leen este blog... y les agradezco un pensamiento y una oración para mi madre...

Snatam Kaur: La bendición de una Madre:
http://www.youtube.com/watch?v=nobyWAwwhs8&feature=related


Elvira G.

viernes, 7 de mayo de 2010

El salto dimensional

Algunas personas no lo creen, ¡y menos aún lo perciben!... pero muchos otros sí. Los cambios no se pueden negar. El tiempo ya no se vive ni se mide como antes. Todo va que vuela. Además, algunos de nosotros nos sentimos especialmente fatigados, quizás incluso deprimidos. Como si de pronto todo aquello que nos hacía vibrar de entusiasmo, hoy en día nos encontrara totalmente apáticos. “Es el tiempo”, nos decimos… “son los cambios climáticos”, nos sugiere alguien más.
El salto dimensional
Nos surgen extraños dolores en el cuerpo. Por instantes se nos nubla la vista o comenzamos a ver borroso… “he estado demasiadas horas en la computadora”, pensamos, para justificar el hecho. Sufrimos absurdos y molestos problemas técnicos con la computadora, el celular o el microondas… Otros se despiertan misteriosamente a las 3.00 de la mañana todos los días… O, de pronto, nos surge una “laguna mental” al abrir los ojos: ¿qué día es hoy? ¿qué hice ayer?...

Y no, definitivo, al menos en mi caso, no creo que sea “alzheimer”, ¡ni que me esté quedando ciega! Los estudiosos del tema afirman que, así como el planeta está sufriendo cambios dramáticos, nosotros como seres vivos en él, también estamos manifestando cambios en nuestro ADN, es decir, estamos siendo modificados a nivel celular.

Hace algunos días, a través de El Manantial del Caduceo, http://www.manantialcaduceo.com.ar, recibí un video con muchas e interesantes respuestas a este tema. Se trata de la entrevista realizada por Eduardo Borrello, a Steve y Bárbara Rother.

Canalizadores de “El Grupo” -entidades de Luz que velan porque nuestra querida Madre Tierra y todos sus seres vivos hagan felizmente el “tránsito” entre la 3ª y la 5ª. Dimensión-Steve y Bárbara Rother nos hablan del por qué de todos estos cambios, y nos sugieren qué hacer para que todo este proceso nos resulte más afortunado.

Aquí te dejo con este singular trabajo. Video de 1 hora, excelente para disfrutarlo en tu fin de semana. Sólo haz clic en el link al final de este texto.

Y mil gracias a Eduardo Borrello quien, desde Argentina y con su interesante página web, colabora para que la Luz siga filtrándose en muchas más conciencias en este plano, y en estos mágicos tiempos.

Reportaje a Steve y Bárbara Rother, canalizadores de “El Grupo”:

http://www.evolucionarios.tv

martes, 4 de mayo de 2010

Sentí

Por Julio Andrés PaganoSentí No importa dónde te encuentres. Escucharás mi tambor. Su intenso y palpitante sonido te hará vibrar. Te hará movilizar. Te llevará hacia tu cielo interno, donde verás volar a una majestuosa águila bajo un radiante arco iris. Sus alas, desplegadas en dirección al Sol, vienen a recordarte que existe la magia del vuelo sagrado.

Sólo es necesario confiar. Sólo es necesario abrir bien el corazón, cambiar la percepción y apreciar la vida desde el alma. Sé que podés hacerlo. Sentí. ¿Acaso te preguntás por qué se presenta el águila? Viene en sutil respuesta a tu pedido de una nítida señal que te aliente a continuar dando pasos.

Por más que todavía el paisaje esté gris, la ves cruzar el cielo mostrándose segura, armónica y victoriosa. Sabe que ya están despuntando los primeros rayos que vibracionalmente transformarán este escenario mundial de atrocidades en un marco, propicio, donde floreceremos si nos abrimos y fluimos en la frecuencia del amor.

El ritmo del tambor te cuenta que al igual que nosotros, el águila hizo su elección. Fiándose de su naturaleza interna, atravesó una formidable transmutación que le permitió renacer y volver a disfrutar de la libertad del vuelo. Cada etapa que vivió fue extenuante, al punto de sentir que podría morir.

Ahora vemos, en la gracia de su triunfal vuelo, que tanto esfuerzo bien valió cada instante de sacrificio y dolor. Su mensaje es claro: hay que confiar y sentir que se puede. Sentir es vivir. Sentir es seguir peregrinando por amor aunque a veces duela. Sentir es iluminar con todas nuestras fuerzas.

Es comprender que no tenemos todas las respuestas, sin embargo asumimos, porque así lo sentimos, que hay un propósito más elevado por el cual pisamos este bendito suelo. Sentir es reconocer que al trascender nuestros prejuicios, la vida se revela como una sabia escuela que nos prepara para volar hacia un mundo más diáfano, sensible y humano.

Donde quiera que estés, en el inmortal sonido de este enérgico tambor escucharás mi clamor alentándote a que sientas. Sólo sintiendo podemos amar. Sólo sintiendo podemos volar y así redescubrir que vibramos en la misma trama luminosa. Estas son tus palabras manifestándose en la esencia del águila que representa la grandeza de nuestro espíritu.

Alumbremos por amor. Despertemos ahora a nuestras partes dormidas. Mi corazón late en el tuyo. Somos Uno. Sentí.