viernes, 20 de agosto de 2010

Esto también pasará...

Esto también pasaráCuenta una antigua leyenda, que un famoso rey decidió reunir a sus principales sabios y eruditos en un cónclave, para solicitarles un favor.

Acabo de traer un gran anillo de mi última conquista –dijo el monarca, es muy valioso y además me da la posibilidad que puedo guardar algo más valioso aún, en su interior. Necesito que ustedes, al final del día, me den una frase que sea lo más sabio que ningún mortal haya escuchado jamás.

Quiero que arriben a una conclusión de sabiduría y luego lo escriban en un papel diminuto. Luego, yo guardaré esa frase en mi anillo. Y si algún día, el infortunio permitiera que me encuentre en medio de una crisis muy profunda, abriré mi anillo y estoy seguro que esa frase me ayudará en el peor momento de mi vida.

Así que los sabios pasaron el resto del día debatiendo cuál sería esa frase que resumiría toda la sabiduría que ningún humano había oído jamás.

Cuando cayó la noche, uno de los eruditos del reino, en representación de todos los demás, se acercó al rey con una frase escrita en un pequeño papel: ¡Aquí está, su Majestad! Sólo tiene que guardarlo en su anillo y leerlo en caso de que una gran crisis golpee su vida y su reino.

El monarca guardó el papel en su anillo y se olvidó del tema. A los pocos años, el reino era saqueado por los enemigos y el palacio reducido a escombros. El rey logró escapar entre las sombras y se ocultó entre unas rocas en las afueras de su devastada corte. Allí, observando un precipicio, consideró la posibilidad de quitarse la vida, arrojándose al vacío, antes de caer en manos enemigas.

Recordó que aún conservaba el anillo y decidió abrirlo, desenroscó el diminuto papel y leyó: “Esto también pasará”. El rey sonrió en silencio y cobró ánimo para ocultarse en una cueva en medio de la oscuridad, hasta que ya no corriera peligro.

La leyenda dice que veinte años después, el rey había recuperado todo su esplendor a fuerza de nuevas batallas y conquistas. El trago amargo había quedado atrás y ahora regresaba triunfante de la guerra, en medio de vítores y palmas de una multitud que no dejaba de ovacionarlo.

Uno de los antiguos sabios que caminaba al lado del carruaje real, ya anciano, le susurró al rey: Su majestad, creo que hoy también debería volver a mirar el interior de su anillo.

¿Ahora? ¿Para qué habría de hacerlo? No estoy en medio de una crisis, sino todo lo contrario –replicó el rey.

-Es que esa frase no sólo fue escrita para los momentos difíciles, sino también para cuando crea que todo lo bueno pareciera que ha de perdurar por la eternidad.

El rey, en medio de los aplausos, abrió el anillo y volvió a leer: “Esto también pasará”, y descubrió en ese mismo instante, que sentía la misma paz que tuvo cuando estaba a punto de quitarse la vida.

El mismo sosiego, la misma mesura lo invadió por completo. Aquel día descubrió que la frase que los sabios le habían entregado era para leerla en las derrotas y, por sobre todo, en los tiempos de victoria...


Hubiese dado cualquier cosa porque alguien me contara esta fantástica historia cuando yo era mucho más joven. Pero siempre digo que de tener una máquina del tiempo (como la saga de Spielberg “Volver al Futuro”) viajaría al pasado para encontrarme conmigo mismo cuando tenía unos… diez u once años.

No buscaría a nadie más, no hablaría con ninguno más, sólo trataría de ubicarme frente a aquel niño que alguna vez fui. Lo enfrentaría cara a cara y le diría algo así como:

-No me preguntes quién soy, porque de todos modos no me lo vas a creer. Sólo vine a regalarte una frase que quiero que guardes para siempre: “Esto también pasará”.

Disfruta la adolescencia que te queda por delante, disfruta cada instante que puedas, no te pierdas el ahora por estar preocupado por el futuro. Todo va a salir bien, te lo prometo.

Algún día los exámenes, los complejos y la baja estima van a ser historia y en unos años vas a reírte de tus problemas de hoy. Tu vida estará resuelta antes de lo que imaginas. Tranquilo, no hay nada malo más adelante. Finalmente vas a lograrlo.

¿Te dieron ganas de hacer lo mismo? Siempre que cuento esta historia, alguna lágrima se escapa entre los que me escuchan, esencialmente porque la mayoría tenemos cierta nostalgia por aquel niño que alguna vez fuimos.

Por alguna razón, la ansiedad nos juega una broma pesada y, sin querer, nos va robando pedacitos valiosos del presente. En estos años, he pasado momentos muy tristes, de mucha angustia, y momentos muy felices, de mucha euforia. Y ambos momentos pasaron, quedaron en algún lugar, a lo sumo, retratado en alguna fotografía.

Pero no estoy interesado en vivir de recuerdos, no me gusta anclarme en los momentos de crisis, ni en las victorias. No me hacen bien ni las críticas despiadadas, ni los aplausos. Por esa razón, es que repaso aquella frase a diario.

En la vida real me es difícil encontrarme con el niño que fui. El aplomo y la madurez hacen que cada día me sea más difícil reencontrarme con él. Pero uno no deja de jugar porque se hace viejo, sino que se hace viejo porque deja de jugar. Pero, por lo menos, tengo la salvedad que puedo
disfrutar el ahora, el presente.

Veo a mis dos hijos pequeños y antes de excusarme que estoy ocupado para jugar con ellos, recuerdo que “esto también pasará”, y que en algunos años ya no estarán en casa ni querrán jugar. Entonces abandono los proyectos de mañana y me dedico a mi hoy.

He decidido no pasarme el resto de la vida pensando en lo que haré en dos años. No me interesa vivir pensando que la felicidad absoluta llegará el viernes a la noche, o el sábado por la tarde. O en el verano, o la primavera.

O una vez que me gradúe, o cuando viaje a aquél país. O cuando me jubile, o cuando crezcan mis hijos, o cuando me pare ante una multitud. La felicidad no es un destino, es un trayecto. No es un lugar ideal donde uno llega un buen día, sino que es un camino que vamos transitando de a poquito, con los pequeños fragmentos del hoy.

A cada lugar donde Dios me lleva, por lo menos dedico un mensaje para motivar a los jóvenes que disfruten el hoy. Pero por sobre todas las cosas, recordarles que la ansiedad de lo que todavía no tienen o no han vivido, no les robe lo que ya tienen en sus manos, que nunca es poco.

Por mi parte, estoy más que feliz con lo que Dios nos ha regalado en estos años. Pero tengo muy en claro, por sobre todas las cosas que: “esto también pasará”…

(Anónimo).

miércoles, 18 de agosto de 2010

Permitiendo a cada uno su camino...

Por David Topí Permitiendo a cada uno su caminoUna de las cosas más importantes en la vida es que cada uno tiene una serie de lecciones, aprendizajes y experiencias que obtener, que no tienen nada en común con el resto de lecciones, experiencias y aprendizajes de ninguna otra persona.

El camino de todos y cada uno de nosotros es único, individual e intransferible, nadie puede ponerse en nuestro lugar ni nosotros podemos ponernos en el lugar de los demás.

Por eso es tan importante aprender que no tiene sentido compararnos con nadie, nadie en absoluto, pues no tenemos ni idea de cuál es su camino evolutivo y por qué está pasando por algo (o no está pasando) y cuáles serán sus obstáculos, lecciones o recompensas.

El hecho de pensar que ojalá fuéramos como tal, o nos pasara lo que le pasó a tal, es parte del proceso de “madurar” y darnos cuenta de que, en realidad, jamás nos podrá pasar lo mismo, o llegaremos a ser lo mismo que otra persona, por mucho que lo intentemos.

Ayudar vs Entrometernos
Puesto que nadie puede vivir nuestras lecciones y experiencias por nosotros, tampoco podemos evitar las experiencias y lecciones de los demás.

Empecinarnos en ayudar a otras personas porque creemos que es lo mejor para ellos, es entrometernos en su camino, tratar de que no pasen por aquí, no hagan esto o lo otro, no se equivoquen, no sufran o no disfruten, etc, es intromisión, puesto que en el momento en que no estemos cerca de esa persona, la vida y su Yo Superior le pondrán por delante las lecciones y experiencias que necesita, y que nosotros hemos tratado de evitar, y tendrá que pasar por ellas.

Quizás nuestra intención es ayudar, pero en realidad sólo estábamos interviniendo en un camino que no es el nuestro.

Ayudar cuando nos lo piden, de la forma que nos lo piden y según lo que la persona nos pida, es diferente. Aceptamos echar un cable con nuestras capacidades, conocimientos o experiencias para proporcionar a esa persona una herramienta, conocimiento o información que le pueda hacer falta en su camino.

Ya se encargará el Yo Superior de la persona de encontrar la ayuda que su encarnación necesite en cada momento, lo que no tolerará, es que cuando no desea esa ayuda, ésta se vea impuesta u ofrecida constantemente para evitarle algo por lo que desea y necesita pasar.

Todos necesitamos cometer errores, y a muchos no nos gusta que nos priven de las oportunidades de hacerlo. Equivocarse es aprender, y caerse mucho da una perspectiva y unas enseñanzas enormes que luego nos pueden ser necesarias.

Si nunca nos han dejado que nos equivoquemos, que tomemos el camino incorrecto o que metamos la pata hasta el fondo, sean cuales sean las consecuencias, no estamos dejando que se forje el conocimiento interno que es necesario para crecer, que no es otra cosa que obtener experiencias de todo tipo, buenas y malas.

No podemos ir por la vida rescatando de sus lecciones y experiencias a todos los que tenemos cerca, en realidad, nos es necesario preocuparnos más por nuestro propio camino y asistir sólo cuando seamos requeridos.

Ofreciendo soluciones
Personalmente cuando empecé a hacer lecturas de registros Akashicos estaba tan entusiasmado por el hecho de que podía ayudar a tanta gente, que empecé a ofrecerlo a mi entorno por activa y por pasiva.

Quería sanar a todos, desbloquearles todas sus áreas, ayudarles a manifestar abundancia, sanarles el cuerpo energético, hacer que atrajeran sus deseos, etc, y mi sorpresa fue encontrarme con cierto rechazo, algunas veces por parte de la persona, otras veces por parte del Yo Superior de la persona, que no deseaba un cierto desbloqueo en una cierta área pues no era el momento, pues lo que esa persona estuviera pasando era parte de una lección o experiencia por la cual la persona debía pasar para solucionarla por su cuenta.

Ahora, antes de cada lectura, me aseguro que tengo el permiso para hacerla, aunque el solo hecho que una persona venga a pedirme ayuda actúa como tal, pero he dejado de ser un “salvador” de aquellos a los que quería ayudar pensando que sabía lo que era mejor para ellos. No es nuestra vida, ni debemos hacer que lo sea.

No nos metamos donde no nos mandan. Si somos requeridos, ofrécete a ayudar, pero si te dicen que no, ¡no insistas! Es la Ley de la Permisividad, cada uno debe permitirse a sí mismo y a los demás, recorrer su propio camino de altos y bajos.

No estamos en un planeta donde todo el mundo siga la misma ruta, cada uno evoluciona a su ritmo, con sus experiencias, a su manera. Somos alumnos individuales que estudian en la escuela de la vida cada uno a su paso, así que la próxima vez que tengas la tentación de salvar al mundo, ¡pregúntate antes si el mundo quiere ser salvado!

Despertando Conciencias
http://davidtopí.com

domingo, 15 de agosto de 2010

Tu verdadera herencia...

Tu verdadera herenciaEn estos tiempos de franco despertar, duele el ver aún a tantos seres dormidos. Entristece el constatar el gran apego que tienen ciertas personas en este plano, por el dinero y los bienes materiales. El tema de las herencias suele ponerles al acecho… cual lobos hambrientos.

Como buena “Chispita” que soy, no puedo menos que darme cuenta de ello. Si hacemos memoria, recordemos que a través de los siglos y la historia, por causa de las herencias, se han usurpado tronos, se han perdido reinos, se han separado familias, y se han destruido naciones enteras. Las guerras fraticidas causadas por este motivo, han hecho correr inútiles ríos de sangre.

¿Por qué, me pregunto, el hombre insiste en acaparar bienes materiales? ¿Eso le hará sentirse más fuerte y seguro? En su pequeñez de miras, el ser humano cree que eso es todo a lo que se puede aspirar para llevar una vida tranquila y feliz! De lo que no se percata es que es lo que menos puede garantizarle el obtener grandes arcas de dinero. Pues este último se convierte más bien en un tirano que le esclaviza con miedos y mentiras. Quien “más tiene”... ¡luego más tendrá qué perder!

Ojalá todos hiciéramos como aquél afortunado “loco” de Asís, hijo de un rico mercader de telas quien, un buen día, liberado ya de la esclavitud de los bienes materiales y habiendo sido tocado por una verdad mucho más grande que cualquier cofre de tesoros, ante el asombro de cuantos le observaban, comenzó a echar por la ventana los ricos brocados, preciadas sedas y exquisitas tapicerías que conformaban el "haber" de su padre. Éste, indignado, lo lanzó a la calle diciéndole en tono de amenaza que si no corregía su actitud, quedaría desheredado en el acto.

El impetuoso joven, sin dudarlo, se quitó la rica túnica de seda que le vestía y, lanzándola al suelo, dijo a su padre terrenal: “aquí tienes lo que me has dado y te pertenece. A partir de ahora voy en busca de mi verdadera herencia, la que Dios, mi real Padre, me ha otorgado!”

Francisco, el pobre, “el Hermano de Asís”, nos enseñó de esta manera el desprendimiento de las posesiones materiales. Quizás me digas: ¡pero qué difícil es, Chispita! Estamos en pleno S. XXI, ¡las circunstancias son tan diferentes!... Lo sé, y precisamente por eso, porque estamos cerrando un círculo, es que ahora necesitamos, aún más, desapegarnos de las riquezas materiales.

Con esto no pretendo que te conviertas en pordiosero, ni vayas por la vida mendigando. No se trata de eso. Se trata de gozar los bienes generados en este plano, compartiéndolos con los demás, pero no identificarte con ellos hasta el punto de cada vez querer más y más. ¡Hasta llegar a pelear a muerte por “tu herencia” de este mundo!

Cuando te vas de aquí nada te llevas. Eres espíritu, recuérdalo, de paso en esta Tierra. No te contamines de posesiones, ni apellidos, ni bienes materiales, ni reconocimientos académicos. Esos son oropeles que te atrapan. ¿Sabes cuál es tu verdadera herencia? ¡La Luz! El amor por todo y por todos. El ser poseedor de infinitos actos de bondad para sacarlos de tu talega y prodigarlos con los demás. El sentido de la solidaridad. El hermanarte con tu vecino. La sonrisa franca. El gesto amigo. La palabra que apoye e incentive.

La paz, la luz, el perdón. Esas son tus verdaderas riquezas. No las que te rebajan y te hacen ir a un juzgado a mendigar tus ilusorias “riquezas” de este mundo. ¡Pobres y tristes valores que de la materia surgieron... y que en polvo se convertirán! Los grandes millones en el Banco no le abren ni la más mínima puerta al esplendor de tu alma.

Reclama más bien tu verdadera herencia: la luz. La serenidad. La armonía interna. Tesoros que no se intercambian por papel moneda. Lánzate a esa lucha. Clávate en tu interior, hasta encontrar tus tesoros. No tienes que luchar con nadie para obtenerlos. Tu único adversario eres tú mismo. Ese tú mismo que a veces pretende poseer grandes hectáreas de tierras, enormes tesoros y cuantiosas divisas en los mercados financieros.

Desenmascara la realidad. No te detengas ni te dejes tentar. Vas de paso. No caigas atrapado en la densidad de esta dimensión. Procura tu riqueza interna, porque lo que tienes dentro, como un espejo, es lo que reflejas fuera.

Como Chispita, tu amiga, te lo sugiero: descúbrete. Reconócete. Eres, sí, un rico heredero. Pero de la Luz, y ésta no tienes qué pelearla. Sólo reclamarla. ¿En dónde? Dentro de ti. Sácala a flote. Es tu herencia. Es tu Luz por siempre.

Viniste aquí a recordarlo y reclamarla. Bendito eres, heredero de la luz. Bendito eres, hijo de la luz. Bendito eres. ¡Te saludo y te honro en tu esencia: Ser de Luz…!

Elvira G.

jueves, 12 de agosto de 2010

El cambio ya sucedió...

Por Julio Andrés Pagano El cambio ya sucedióComo un buen mensajero que alienta y aviva tu labor, traigo a tu vida una liberadora noticia que dejará en tu interior la fuerza, la luz y el empuje necesario para que estos últimos pasos del camino de ascensión sean un verdadero goce para el alma. Sé que el aire está enrarecido y que tus sentidos confirman un contexto sombrío e insensible, donde todo indicaría que murió el amor. Confiá. Existe una buena nueva que todo tu corazón presiente. El cambio ya sucedió.

Fatigados de tanto peregrinar, comenzamos a recordar que el poder siempre estuvo dentro de nosotros. Movilizarnos fue el pretexto para abrir los ojos del alma, despertar y rememorar que no hacía falta dar un sólo paso para cumplir nuestra misión. Simplemente teníamos que mirar al centro exacto de nuestro corazón, para anclar en la Tierra lo que en otros planos sutiles es una realidad tan palpable y viva como ésta. Somos enlazadores de mundos. Vinimos a religar.

Ciencia y espiritualidad confluyen en el milenario saber de que nos movemos dentro de una matriz divina que contiene un infinito campo de posibilidades, donde cada ser humano porta el milagroso don de sumar para realizar el cambio. El amor todo lo puede. Sólo necesitamos armonizar nuestros pensamientos, sentimientos y emociones, con el sabio poder creador del corazón, para manifestar en esta dimensión nuestros propósitos más puros, bellos y elevados.

La danza de la ascensión es mágica. Perfecta. Todo acontece en una grácil sincronía celestial. Micro y macro se espejan. Gaia cumple con los intensos procesos que le posibilitan alinearse con el centro de la galaxia para abrazar un formidable flujo de energía cristalina, al tiempo que nuestros cuerpos evolucionan, se centran e iluminan, desde el corazón, plasmando el cielo en este espacio vibracional denso. Somos los artífices del cambio. Recordá. Nuestra esencia es luz.

El poder de la intención y la nobleza de tu corazón te permitirán reconocer que la nueva Tierra está en tu interior. Eternamente estuvo ahí, esperando que despiertes. Respirá hondo, sentí su amor. Comenzá a vibrarla. Comenzá a amarla. No hay por qué esperar. No hay por qué temer, llorar ni lamentar. Asumamos hoy nuestro derecho divino a liderar y materialicemos el cambio. Sabíamos que el amor iba a triunfar. Disfrutá del camino. Celebrá. Gozá. El cambio ya sucedió.

Este taller trae luz a tu vida:
http://www.proyecto-despertar.com.ar/taller.htm

Próximamente en México:
"Vibrando desde el Corazón".
Taller itinerante por el despertar, impartido por:
Julio Andrés Pagano y Maru Blok.
Guadalajara: 4 de Septiembre.
Monterrey: 11 de Septiembre.
México, D.F. 18 de Septiembre.
Irapuato, 19 de Septiembre.
¡No te lo pierdas!
Mayores informes:

martes, 10 de agosto de 2010

Hijo del Planeta

Cuando te encuentres sereno y contento
en cualquier lugar del mundo ...
Cuando todo lugar sea tu país...
Cuando no teniendo nada
Sientas que lo tienes todo...
Cuando en la opulencia luzcas humilde
Cuando puedas devolver el mal por bien
sin importar a quien...
Y veas a tu hermano en cada ser...
Cuando apliques que amar
es sólo dar y dar
sin importar más nada que tan sólo dar...
Cuando indiferente avances...
entre aquellos que te insulten...
y en el silencio les envíes tu perdón...
Cuando nadie pueda herirte
ni por nada has de afligirte...
Cuando a quien te odie tu le des amor...
Cuando ejerzas la inocencia con conciencia...
Cuando busques el saber
así como buscas el pan...
Cuando ames todo sin pasión ni posesión...
Cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión
Cuando sepas aliviar
Las penas de aquellos que sufren...
Y tus labios digan solo la verdad...
Cuando hagas del deber un placer
Y el placer no sea más para ti un deber...
Cuando vivas el presente como lo único urgente...
Cuando la Bondad sea tu voluntad ...
Cuando el egoísmo ceda al altruismo...
Cuando la impureza, ceda a la pureza y la virtud,
Entonces serás un hombre, serás una mujer,
Serás un ser que alcanzó la humanidad...
Serás un hijo del planeta...
Serás un ser que alcanzó la humanidad.

Madre Teresa de Calcuta.

viernes, 6 de agosto de 2010

¿Qué es la Ascención?

Hace algunas semanas recibí, de una querida amiga boliviana, este interesantísimo mensaje de “autor anónimo”. No quería publicarlo hasta no poder citar “la fuente”. Al ver que otros reconocidos sitios web lo están publicando ya, igualmente “sin autoría” alguna, me permito compartirlo contigo en este espacio... ¡Agradeciendo infinitamente a su creador, quien quiera que sea, por esta magnífica aportación!¿Qué es la Ascención?“LA ASCENCIÓN, es la Respuesta Exacta a los acontecimientos, situaciones, cambios, fluctuaciones y estadios, que la Tierra, el Ser Humano y todo lo que la habita, están SINTIENDO y PERCIBIENDO hoy en día.

La Ascensión NO es misticismo, ni esoterismo, ni chamanismo, ni brujería, ni algo religioso (cualquiera que sea tu religión), ni algo complejo, ni científico, ni histórico, y mucho MENOS, Profético. Tampoco es castigo divino o no divino, ni siquiera es algo fortuito, tampoco milagroso, ni caótico, ni experimental, y por Ultimo, NO ES ALGO QUE SE PUEDA DETENER, NO ES ALGO QUE SE DEBA TEMER y NO ES ALGO QUE SEA OBLIGATORIO, cuando tienes Libre Albedrío.

La Ascensión es un CICLO CÓSMICO, que se Sucede y se Representa siempre, en cada Región, Lugar, Espacio, Tiempo y Parte determinada del UNIVERSO.... NADA ESCAPA A LA ASCENCIÓN, ni Seres, ni Criaturas, ni Objetos, ni Energías Diversas, es un Movimiento Cíclico en Espiral Ascendente, basado en Octavas Armónicas y en Secuencias Lumínicas de Luz y Amor.

La Ascensión es un Camino de Cambio Ascendente, que paso a paso te ACERCA más hacia DIOS, sea cualquier nombre que tú le des a tu Dios, pues la Ascensión no distingue colores, razas, credos, religiones, estatus, ni edades.

La Ascensión NO SE INICIARÁ en el año 2012, ni en su Solsticio de Invierno del 22 de Diciembre de ese año, pues la Ascensión ESTA PRESENTE, Aquí y Ahora, en la Tierra, se INICIÓ eones de tiempo atrás cuando se Gestó la Vida aquí en la Tierra.

La Ascensión está Compuesta de infinitos movimientos en Espiral ascendente, y cada movimiento, culmina su ciclo en su anterior Espiral, que termina su RECORRIDO, cada 26,000 años aproximadamente, al menos la Ascensión que NOS CORRESPONDE a NOSOTROS, en esta PEQUEÑISIMA PARTE de nuestra Galaxia, en donde nuestro Sistema Solar, casi termina su Presente Movimiento en Espiral, a través de las doce constelaciones Zodiacales.

Es entonces cuando se configura una NUEVA Espiral Evolutiva, que es una secuencia de la anterior, sólo que en una octava (como las escalas musicales: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si) de frecuencia Vibratoria más Alta, o sea de más Conciencia Despierta en los Seres y Criaturas que vivenciamos actualmente la Vida aquí.

No es lo mismo Ascensión, que una Nueva Espiral Ascendente, pues la Ascensión es la SUMA del Total de todas las Espirales Ascendentes, así que esta Ascensión de los casi 7,000 millones de seres humanos que vivimos actualmente en la Tierra, se Inició hace miles de millones de años, y cada 26,000 años, se ha formado una nueva Espiral Ascendente.

La Nueva Espiral Ascendente, perteneciente a nuestra Ascensión, iniciará en el año 2012, cuando Todo el Sistema Solar en su conjunto, llegue al término de su recorrido anterior de 26,000 años, e inicie un nuevo recorrido, empezando en la Constelación de Acuario, pues estamos saliendo de la Constelación de Piscis (de hecho, estamos viajando ya entre las dos Constelaciones).

Aquí por favor, no pensemos que estamos hablando de Astrología ni nada de ciencias esotéricas ni exotéricas, ni de misticismo o chamanismo, estamos hablando de CICLOS Cósmicos solamente, y un Ciclo es una VUELTA a través de algo.

Si le sumamos la palabra Ascensión, entonces se convierte en un CICLO ASCENDENTE, que formará una Nueva Espiral, "hacia arriba", sólo eso, y si su movimiento es "hacia arriba", entonces por eso se conforma una espiral, pues es un círculo que regresa a su origen, pero más "arriba" que donde empezó, y eso es lo que se denomina “Octava Superior”.

Hace 200,000 años más o menos, fuimos "Neandertales", en nuestra actual Espiral Evolutiva, perteneciente a esta Ascensión que inició hace miles de millones de años, quizás, cerca de 4,500 millones de años. Después, hace más o menos 40,000 años, EVOLUCIONAMOS a la raza de los Cromagnon, posteriormente, hace pocos miles de años, fuimos "Homo Sapiens" y, después, muy rápidamente, evolucionamos a "Homo Sapiens-Sapiens".

Entonces, ¿por qué tanto revuelo por esta nueva Espiral Evolutiva que se aproxima? Simplemente porque cada vez, son MÁS CORTOS LOS TIEMPOS en que el Ser Humano, EVOLUCIONA de un Estadio a otro, y siempre mejoran en gran medida todos sus aspectos Físicos, Emocionales, Mentales y Espirituales, cada vez que este salto quántico se realiza.

Y es que ahora, no es un PASO de un estadio evolutivo a otro, sino que es un SALTO de una Dimensión a otra, por ello se le Denomina “Salto QUÁNTICO”, porque en los anteriores cambios evolutivos del Ser Humano, éste siempre permaneció con su ADN en base al Elemento Carbono, y en esta Tercera Dimensión; ahora viene el cambio de su ADN al Elemento SILICIO, o sea la BASE del CRISTAL de Cuarzo, es decir, el ADN Cristal.

Si observamos una Tabla Periódica de los Elementos Químicos, veremos que del Elemento Carbono al elemento Silicio hay, ¡si, OCHO PASOS!, o sea UNA OCTAVA MAS ALTA... ¿coincidencia? NO, es una “Causalidad”, porque tiene su Causa y su Efecto.

Un “Salto Quántico”, sucede cuando el átomo sufre una Modificación, debido a Fuerzas "externas", que lo "obligan" a Mutar internamente y que, por ende, lo MODIFICAN estructuralmente, cambiando su morfología hacia otros elementos. Las partículas de Luz, denominadas Fotones, serán las causantes de ese Cambio en el Átomo de la materia de tercera Dimensión, "moviéndola" hacia una Dimensión más Sutil y de Frecuencias mayores, donde encuentren su Resonancia.

Por ello, la morfología del ser humano, mutará hacia el elemento Silicio, base del Cristal, que es un elemento altamente inteligente. Si no, preguntémonos ¿de qué están hechos todos los Chips que mueven todas las computadoras del mundo?, otra coincidencia? Por supuesto que no, estamos dando un Salto Quántico de elevación de Frecuencia, en una Espiral de FIBONACCI, que es la base de la Genética del Ser Humano, conformado por estructuras Cristalinas.

”Salto”, porque la Mutación del ADN, no pasa de la 3ª Dimensión a la 4ª, sino, a la QUINTA, entonces es un Salto de Tercera a Quinta Dimensión.

Por ultimo, en la Filosofía Mística, la palabra CRISTO, significa un Altísimo Nivel Espiritual, un Ser Crístico, un nivel que se encuentra más allá del nivel común de Ser Humano, y llama la atención que el ADN mutará hacia el Silicio, dejando de ser Carbono.

Y si el silicio es la base del Cristal, entonces el nivel de cada átomo que conformará al Nuevo Ser Humano, será de Cristal (no confundir con el cristal común que conocemos), será un Ser Crístico, o sea que alcanzará el Nivel Cristo... se Fusionará con su Ser Crístico, para alcanzar el nivel EVOLUTIVO del HOMO SAPIENS CRÍSTICO, el Humano Sabio Crístico...

Ese es el Nuevo Escalón que nos espera en la Escalera de la ASCENCIÓN hacia DIOS…”

miércoles, 4 de agosto de 2010

Dar de beber al necesitado...

Dar de beber al necesitado Ryan Hreljac. La primera vez que escuché su nombre fue a través del seminario “Inspiración” de Wayne Dyer, quien presenta ahí a personas que de alguna manera nos “inspiran” a hacer algo mejor de nuestras vidas. En efecto, este pequeño “angel” canadiense”, desde los 6 años tuvo la visión y decisión para pasar de la palabra a la acción. Su ejemplar trayecto de vida ha dado ya la vuelta al mundo para presentarnos “al niño que se propuso acabar con la sed en África”.

Decidí iniciar esta sección en el blog: “El Viraje que Inspira”, para hablar precisamente de esos seres que, con su ejemplo de vida, son motivación para los demás. Creo que en este momento, como Humanidad, necesitamos tanto de ello: dejar la teoría para entrar en la práctica. Aquí les dejo entonces con el primer caso, presentado en este artículo que elegí como el más emotivo, entre las variadas versiones que encontré en Internet sobre este tema.

Espero que disfruten su lectura y, al final, no dejen de ver el video, en español, sobre la labor de Ryan Hreljac.

Sólo 70 dólares

Por Adolfo Güemez.

Es normal participar en una conversación sobre lo mal que está el mundo. Sin embargo, con este tema sucede lo mismo que con el del clima: se habla y se habla, sin ánimos de cambiarlo; se piensa que, así como la temperatura depende de la naturaleza, el hacer un mundo mejor depende de los políticos.

«¿Qué podría aportar yo? Desde mi puesto de trabajo no tengo influencia ninguna». «¿Cómo lograría construir un mundo más justo y bueno, si con trabajo ayudo a mis familiares?». Ryan Hreljac, niño canadiense de primaria, nos enseña que con un poco de ilusión podemos hacer mucho.

Como todo gran proyecto, tuvo un inicio muy simple. En una de sus clases de primaria la maestra les hablaba sobre la sed que se padece en África, y cómo muchos niños y mujeres tenían que caminar varias horas sólo para llenar un recipiente del preciado oro azul. Y concluía: «¡Pensar que bastan sólo 70 dólares para excavar un pozo!».

Ryan -en su inocencia- tomó al pie de la letra estas últimas palabras. Al llegar a casa les pidió a sus papás la cantidad. Su situación económica era difícil, pero su madre le ofreció un dólar diario si le ayudaba en los quehaceres de la casa.

El chico barría, aspiraba, compraba la leche, tiraba la basura y, además, ignoraba las burlas de sus hermanos Jordan y Keegan. ¡Estaba dispuesto a todo con tal de meter cada día un dólar en su alcancía!

Por fin llegó la hora en que completó la suma. Junto con su madre, se dirigió a una organización de ayuda a los países africanos llamada WaterCan. La directora, Nicole Bosley, explicó al pequeño que para construir un pozo no bastaban 70 dólares, sino 2,000. Pero hizo un compromiso con él: si conseguía 700, WaterCan pagaría los otros 1,300.

El niño siguió trabajando, sólo que ahora puso en movimiento a los que le rodeaban: la maestra colocó una alcancía sobre su escritorio, los parientes y conocidos le ayudaron, ¡y hasta sus irónicos hermanos visitaron a los vecinos para conseguir el resto! ¡Ryan lo logró!

Emocionado, acudió una vez más a la organización, pero esta vez para escoger el lugar donde se construiría el pozo: un pueblito de Uganda del Norte. Él mismo eligió un punto cercano a una escuela; así, pensó, chicos como él gozarían de agua fresca.

Gracias al patrocinio de un periódico local, el 27 de julio de 2000 Ryan fue recibido en el lejano pueblo africano. Era apenas un niño de 9 años, y grandes y pequeños lo admiraban. Además, al volver a casa, el Canadá entero le conocía y hasta el primer ministro lo recibió en un encuentro personal. Nació así la fundación “Pozo de Ryan”, que ha conseguido ya muchos miles de dólares destinados a diversos proyectos en el África.

Se puede pensar que esta es una historia bonita, pero aislada. Que el mundo no se cambia con sólo 70 dólares, que hace falta más tiempo, dinero, etc. Pero la verdad es que ¡sin niños -y adultos- con ilusión, no habría tantas cosas buenas en el mundo!

http://www.buenasnoticias.com/
Video: ¡Adelante, podemos!

viernes, 30 de julio de 2010

Tu espíritu es convocado a revelar su maestría...

Por Julio Andrés Pagano
Tu espíritu es convocado a revelar su maestríaAsí brillan tus acciones en el río de la consciencia.

Veo tus ojos mirando al cielo. Siento el clamor que brota en tu interior. No importa que no te comprendan, no importa que te humillen. Es sólo una ilusión. No más lagrimas. No más lamentos. Este escenario mundial de atrocidades e incoherencias fue montado para que tu alma recuerde. Nunca más la inconsciencia. Nunca más la indiferencia. Nunca más la deshumanización. Es hora que despierte tu memoria antigua. Tu espíritu es convocado a revelar su maestría.

Muchas vidas. Muchas enseñanzas. Muchísimos aprendizajes. La espiral ascendente hace que hoy se ponga a prueba tu templanza y saques a relucir tu verdadera esencia de luz. Este juego no se diseñó con errores. Los dolores, las penas, las frustraciones y los conflictos fueron enseñanzas encubiertas para que aprendas a volar. Una y mil veces caíste, y tuviste la fortaleza, la dignidad y el coraje para volverte a levantar, sin perder la confianza.

Tus alas no están rotas, solamente algo cansadas y magulladas por los golpes. Sos amado y respetado. Todo lo que estás viviendo es para demostrarte que podés. Lo que anida en tu pecho no es dolor. Es el fuego del espíritu que abre paso a tus recuerdos. Este es el tiempo de la unificación. Tu sabiduría es llamada a transformar la realidad. Tus dones y talentos deben prestar servicio. Hay otras almas peregrinas que necesitan de tu auxilio. Naciste para inspirar con tu don de gente.

No dejes que la ilusión te engañe con sus viejos trucos. Recordá que nos prometimos ganarle la pulseada. Hoy seco tus lágrimas porque así lo hiciste conmigo. Quiero que vuelvas a sonreír. Necesito ver el brillo de tus ojos. Vamos rumbo a la meta, con las lecciones aprendidas. No fue en vano tanto esfuerzo. Honremos las enseñanzas. Digámosle gracias con el corazón abierto, en dirección al Sol.

Celebro porque estamos juntos y cada vez somos más. Esta noche, cuando eleves tu mirada al cielo, prestá atención a la Luna: dejé un abrazo gigantesco, lleno de amor, fe y esperanza, para que te cuide y te acompañe en lo que resta del camino. Hoy tu espíritu es llamado a revelar su maestría. Las estrellas no titilan, sólo danzan de alegría.

miércoles, 28 de julio de 2010

Un Mundo sin Quejas

El reto de los 21 días...

Un Mundo sin Quejas

Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud. No te quejes.
CAMBIA LA FORMA DE VER LAS COSAS, Y LAS COSAS CAMBIARÁN DE FORMA.

En Julio del 2006 Will Bowen propuso a su comunidad "El reto de los 21 días" con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.

Su propuesta fue muy simple: los participantes debían colocarse una pulsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS y mantenerse durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica, ya sea "me duele la cabeza" o "nada me está saliendo bien".

Si durante este periodo los participantes emitían algún lamento debían cambiarse la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar el reto, pero con un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.

Un reto que cambiará tu vida y la de tus semejantes
Te proponemos asumir este reto de 21 días sin quejas, sin críticas y sin chismes... si lo logras, harías de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, etc. Serías una persona más feliz y armoniosa.

¿Crees que puedes aceptar el reto?
Seis millones de personas ya lo han logrado desde que en 2006 el Pastor Will Bowen ha lanzado la campaña en EEUU. Cada día se suman más personas a este reto para lograr un mundo mejor. También México ya tiene su organización que apoya esta campaña de "Un mundo sin quejas".

Muchas personas que participan del reto, que decían no quejarse demasiado, se dieron cuenta de lo hacían con un promedio de 20 veces al día. Así que imagínate lo que nos quejamos y criticamos a diario...

Quejarnos se ha convertido en una Pandemia
¿Has notado que siempre hay algo de que quejarse? Si no es el clima, es el tránsito, la inseguridad en las calles, las mentiras de los políticos, la salud, del dinero que no alcanza, etc., etc. Lo único que ganamos al quejarnos es sentirnos cada vez peor.

"Cuando criticamos, nos quejamos o juzgamos algo o alguien, estamos emitiendo una energía discordante. Esta energía, por Ley de Atracción será devuelta a nosotros pero multiplicada. Además, alimentamos aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande".

Con la queja te conectas a campos morfogenéticos de baja energía, que te debilitan, haciéndote más vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Por el contrario con la Gratitud te conectas a campos morfogenéticos de mayor energía, en los niveles en que el poder personal se desarrolla.

Nuestra propuesta es que desde este momento en adelante asumas el compromiso de dejar la queja y la remplaces por la Gratitud... así que mantente observando tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubras quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, la salud... o cualquier otra cosa que puedas agradecer de corazón... siempre tendrás algo para agradecer. Cada vez que emitas una queja tendrás que volver a empezar la cuenta de los días desde uno.

Pensar una queja o crítica y no la digo, ¿también cuenta?
Por suerte NO. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta, dejas inclusive de criticar con la mente.

¡Adelante!... acepta el reto... demuéstrate que SI puedes, y vive la Gratitud como una experiencia que se "siente"... y asciende a un mayor nivel de conciencia y despertar, donde el panorama de la vida será más amplio y amable contigo.

No hace falta que te pongas una pulsera morada, utiliza lo que te resulte más cómodo. Una piedra en el bolsillo puede ser útil. La importancia es darnos cuenta que estamos "en falta" y al cambiar la pulsera de brazo nos permite tomar conciencia que hemos recaído en la queja. Así que debemos cambiar de brazo la pulsera, o de bolsillo la piedra, y comenzar nuevamente a contar los 21 días.

¿Por qué 21 días?
Los científicos dicen que nos toma 21 días en crear un hábito, y como quejarnos es habitual para la mayoría de nosotros, nos tomará 21 días para dejar ese hábito y formar uno nuevo: "la gratitud".

"Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha cometido un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que pueda mejorar. Y abstenerse de quejarse no necesariamente significa soportar malas conductas o actitudes. No hay nada de malo en decirle al mesero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada; si te ciñes a los hechos, que son siempre neutrales. -¿Cómo te atreves a darme la sopa fría?- Eso es quejarse".

Eckhart Tolle
“Un Nuevo Mundo, Ahora”

www.nuevagaia.com.ar

viernes, 23 de julio de 2010

¿Erudición... o Sabiduría?

¿Erudición... o Sabiduría?Neblina:
¡Uff, al fin llegaste, Chispita, no sabes cómo ansiaba platicar contigo!

Chispita:
¿Por qué, amiga?

Neblina:
Es que en la universidad, alguien se atrevió a decir que el conocimiento es el mayor de los tesoros al que puedes aspirar… pero yo intuyo que debe haber algo más… ¿algo que pase tal vez por el corazón?

Chispita:
¡Esa es mi amiga! Me encanta que aún tan joven, tu intuición te lleve ya por el camino de la verdad. En efecto, el conocimiento es un gran aliciente y respaldo para el ego, sobre todo cuando eso significa que se te abran las puertas del “éxito” en el campo profesional. Sin embargo, el conocimiento atañe más bien a la mente y el intelecto, mientras que la sabiduría alude al alma… es conocimiento “filtrado” a través del corazón.

Neblina:
Quiere decir que aunque alguien lea todos los libros del mundo, en realidad eso no vale mucho…

Chispita:
Sería una persona muy culta, “docta” y letrada. Pero cuando el corazón no es tocado por la luz del entendimiento, se podrá tener mucho conocimiento… más no sabiduría.

Neblina:
¡Explícate mejor!

Chispita:
Te contaré una historia verídica. Me tocó vivirla. Hace algún tiempo, se organizó una conferencia para presentar a tres jóvenes poetas. El “padrino” en esa su primera aparición ante el público, era un ya renombrado poeta quien, incluso, años más tarde, sería galardonado con el rimbombante “Premio Nobel de Literatura”.

Como “invitado de honor”, se concedió a ese personaje el uso de la palabra para iniciar el evento. Sobrado en ego y conocimiento… más no en humildad y sabiduría, comenzó un interminable discurso que, para simplemente presentar y ceder la palabra a los noveles escritores, resultaba ya demasiado largo.

No faltó quien comenzara a mostrar señales de impaciencia. El “insigne” orador interrumpió su discurso dos veces, con visible molestia e indignación, mientras el resto de los asistentes guardaba el más total de los silencios. Sin embargo, posiblemente algunos amigos o familiares de los jóvenes poetas, impacientes ya por escucharlos, volvieron a dar signos de protesta susurrando algo entre ellos... cuchicheos que llegaron nuevamente a oídos del célebre personaje.

Fue entonces cuando éste último perdió totalmente el control de sí mismo. En lugar de simplemente callar -en espera de que los encargados de seguridad arreglaran cortésmente el asunto-, con aire sumamente altivo y soberbio, hizo el gesto de plegarse las mangas del saco, como quien se apresta a liarse a golpes con alguien más, y dijo con voz iracunda: “¡está bien, quienes quieran vérselas conmigo allá afuera, tan sólo esperen a que termine esta presentación!...”

Neblina:
¡Qué escena! ¿Qué sucedió entonces?

Chispita:
¡Silencio sepulcral!... el salón entero quedó paralizado. El personal de seguridad inmediatamente “invitó a los impertinentes” a que abandonaran el lugar… Instantes después, el orador continuaba con su discurso inmerso en su enorme ego, sin recapacitar que de nada vale todo el conocimiento enciclopédico que pueda tener una persona, poco le adorna cultura y sapiencia, si no aprende a frenar los impulsos del vanidoso y soberbio ego.

Neblina:
¡Qué alivio, amiga! ¡Entonces no me preocuparé más por todo lo que aún me falta por leer y aprender!...

Chispita:
Nada de eso, Neblina. El leer, el adquirir conocimientos, por supuesto que nos abre más la conciencia y las perspectivas en la vida. Pero eso no lo es todo si nuestro único afán es recibir elogios y aplausos. Hay personas que llegan a este mundo con un IQ (coeficiente intelectual) superior al de los demás, que pueden llegar a considerarse seres muy especiales, muy “doctos”, muy intelectuales… más no por eso son sabios. Y, mucho menos, superiores a quien pueda mostrar un “nivel de inteligencia” por debajo del término medio.

No pocas veces encontramos mucha más “sabiduría” en un sencillo y humilde campesino iletrado, que en un pretencioso egresado universitario. Al ser admirados y ensalzados en este mundo de ilusorios valores, muchos de éstos últimos caen en la vanidad y la soberbia. El conocimiento no debiera nunca ser una meta en sí… sino un medio para alcanzar una mayor comprensión del mundo que vivimos y el infinito universo que nos rodea.

Neblina:
¿Entonces qué es para ti la sabiduría?

Chispita:
Me parece que una persona verdaderamente sabia es quien, entre más conoce, llega a pensar, como Sócrates, en el más pleno acto de humildad y rendición: “yo sólo sé que no sé nada…”

Neblina:
¿La sabiduría, entonces, está ligada a la humildad?

Chispita:
La sabiduría, Neblina, es hermana de la humildad y entrañable amiga del silencio. Huye del barullo y de los fatuos elogios. Al conocimiento se llega por el intelecto, la sabiduría sólo se alcanza traspasando la puerta del corazón.

Un hombre culto brilla en las esferas sociales; un hombre sabio es luminosa estrella en los confines del espíritu. Mientras que el conocimiento te da poder en el mundo exterior; la sabiduría te permite descubrir la riqueza de tu mundo interior.

Así es que, si me lo permites, Neblina, concluyo que no hay sabiduría ni tesoro más grande que el amor y la humildad...


Elvira G.

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